Un estudio realizado recientemente por la Fundación AAA para la Seguridad del Tráfico reveló que los conductores adolescentes pueden correr el riesgo de sufrir un choque mortal, especialmente si traen a otros jóvenes como pasajeros.

De acuerdo con el estudio, la tasa de mortalidad de todas las personas involucradas en el accidente aumenta en un 51 por ciento. La probabilidad disminuye, cuando los pasajeros mayores de 35 años viajan con un conductor adolescente.

El estudio de la AAA se basa en los choques de conductores adolescentes en 2016. Las cifras indican que los jóvenes entre 16 y 19 años estuvieron involucrados en más de 1 millón de choques reportados por la policía.

En California, las muertes de conductores adolescentes aumentaron de 98 a 110 en 2016, lo que equivale un aumento del 12,3 por ciento, según la Oficina de Seguridad del Tráfico del estado.

“Este análisis muestra que en choques donde los conductores adolescentes están detrás del volante con un pasajero adolescente, una mayor parte de los muertos son otros usuarios de la carretera”, dijo el Dr. David Yang, director ejecutivo de la Fundación AAA para la Seguridad del Tráfico.

“Este estudio también encontró que la tasa de mortalidad de un accidente relacionado con un conductor adolescente aumentó cuando se introdujeron factores como el exceso de velocidad o la conducción nocturna”.

El estudio destacó que, cuando los conductores adolescentes llevaban pasajeros de su rango de edad, las tasas de mortalidad aumentaron en un 56 por ciento para ocupantes de otros vehículos, en un 45 por ciento para el conductor adolescente y en un 17 por ciento para peatones y ciclistas.

“Los adolescentes simplemente carecen de experiencia al volante”, dijo Anita Lorz Villagrana, gerente de programas comunitarios y seguridad del tráfico en el Club de Automovilismo del Sur de California.

“La educación y la práctica de manejo supervisada pueden ayudar a prevenir que los adolescentes ocasione muertes y lesiones. Los padres de adolescentes también deben establecer y hacer cumplir de manera consistente las reglas para limitar a los pasajeros adolescentes en el vehículo”.

Los investigadores aconsejan la presencia de los padres en el asiento del pasajero como una forma de entrenamiento a los jóvenes para que se conviertan en choferes responsables y seguros.

También recomiendan seguir los siguientes consejos:

  • Exigir a los adolescentes que registren al menos 100 horas de práctica supervisada conduciendo con un padre antes de conducir solo. (La ley de California establece 50 horas de práctica supervisada, incluidas 10 por la noche).
  • Comenzar a practicar la conducción en situaciones de bajo riesgo y vaya gradualmente a situaciones que sean más complejas: carreteras, noche, conducción bajo la lluvia, y en y alrededor de carreteras difíciles (por ejemplo, curvas).
  • No permitir que más de un pasajero no familiar menor de 20 años viaje con el conductor adolescente durante los primeros seis meses de conducción.
  • Utilizar rutas ligeramente diferentes en cada sesión de práctica.
  • Practicar el ajuste de la velocidad según tres factores: visibilidad, tráfico en carretera y diferentes condiciones de la carretera.

“El entrenamiento fuerte y las diversas sesiones de práctica de manejo son clave cuando los adolescentes tienen su permiso de aprendizaje. Y, una vez que los adolescentes tienen su licencia, es esencial la participación constante y constante de los padres”, dijo Villagrana.