Washington (DC).- La Biblioteca del Congreso de Estados Unidos anunció la incorporación de 25 nuevas películas al Registro Nacional de Cine 2025, una lista que reconoce obras consideradas «cultural, histórica o estéticamente significativas» y que deben ser preservadas como parte del patrimonio cinematográfico del país. Con esta selección, el registro alcanza un total de 925 títulos que reflejan más de un siglo de historia del cine estadounidense.
La lista de este año destaca por su amplitud temporal y temática. Incluye seis películas del cine mudo realizadas entre 1896 y 1926, una cifra poco habitual que subraya la importancia de los primeros años del séptimo arte. Al mismo tiempo, incorpora filmes relativamente recientes como The Grand Budapest Hotel (2014), de Wes Anderson, demostrando que la relevancia cultural no depende solo de la antigüedad.
Para la comunidad hispana y el público en general, estas selecciones ofrecen una oportunidad para redescubrir películas que han moldeado la cultura popular, visibilizado luchas sociales y contado historias que ayudan a entender la evolución de Estados Unidos como nación diversa.
¿Qué es el Registro Nacional de Cine y por qué importa?
El Registro Nacional de Cine fue creado para identificar películas que merecen ser preservadas para las futuras generaciones. No se trata de un ranking de «las mejores películas», sino de un esfuerzo por proteger obras que capturan momentos clave de la historia, la identidad y los valores del país.
Según explicó Robert R. Newlen, bibliotecario interino del Congreso, preservar películas es preservar la cultura estadounidense. Algunas de las obras seleccionadas forman parte de los más de dos millones de materiales audiovisuales que resguarda la Biblioteca del Congreso, mientras que otras se conservan en coordinación con estudios, archivos y titulares de derechos de autor.
¿Qué tipo de películas fueron seleccionadas en 2025?
La lista de 2025 es especialmente diversa. Incluye cine mudo, musicales clásicos de Hollywood, dramas históricos, películas independientes, animación y documentales. Entre los títulos más conocidos de las últimas décadas destacan The Karate Kid (1984), Glory (1989), Philadelphia (1993), Clueless (1995), Inception (2010) y The Incredibles (2004).
También hay una fuerte presencia de documentales que exploran la identidad y la memoria colectiva del país. Este año fueron seleccionados cuatro: Brooklyn Bridge (1981), de Ken Burns; Say Amen, Somebody (1982), de George Nierenberg; The Loving Story (2011), de Nancy Buirski; y The Wrecking Crew (2008), de Danny Tedesco.
¿Por qué destacan las películas del cine mudo?
Seis de las películas seleccionadas este año pertenecen a la era del cine mudo, desde The Tramp and the Dog (1896), considerada la primera película comercial filmada en Chicago, hasta Ten Nights in a Barroom (1926), producida con un elenco completamente afroamericano.
Estas obras tempranas muestran cómo el cine comenzó a explorar el humor, el melodrama y los conflictos sociales mucho antes de la llegada del sonido. También revelan historias frecuentemente ignoradas, como la de The Oath of the Sword (1914), una de las primeras producciones realizadas por y para comunidades asiático-estadounidenses.
¿Qué películas reflejan momentos clave de la historia reciente?
Varios títulos seleccionados abordan temas sociales que siguen siendo relevantes. Glory retrata el papel de los soldados afroamericanos en la Guerra Civil; Philadelphia fue una de las primeras producciones de Hollywood en tratar abiertamente la crisis del VIH/SIDA; y The Loving Story documenta la lucha legal que permitió el matrimonio interracial en todo el país.
Otras películas capturan transformaciones culturales y mediáticas. The Truman Show anticipó debates actuales sobre la vigilancia, la privacidad y la televisión de realidad, mientras que Inception explora la percepción de la realidad en una era de tecnologías cada vez más inmersivas.
¿Qué papel tuvo la Biblioteca del Congreso en algunas producciones?
Tanto Ken Burns como Wes Anderson destacaron la importancia de la Biblioteca del Congreso en su proceso creativo. Burns utilizó extensamente los archivos para Brooklyn Bridge, su primer documental con distribución nacional, mientras que Anderson recurrió a colecciones fotográficas históricas para diseñar la estética de The Grand Budapest Hotel.
Estos ejemplos muestran que la Biblioteca no solo conserva películas, sino que también funciona como un recurso clave para cineastas interesados en la investigación histórica y la precisión visual.
¿Cómo puede participar el público?
El público juega un papel activo en la selección del Registro Nacional de Cine. Este año se recibieron 7,559 nominaciones. Las personas pueden proponer títulos durante todo el año a través del sitio web de la Biblioteca del Congreso, y las nominaciones para la edición 2026 estarán abiertas hasta el 15 de agosto de 2026.
Además, Turner Classic Movies (TCM) transmitirá un especial televisivo el jueves 19 de marzo a las 8 p.m. (hora del Este), donde se proyectarán algunas de las películas seleccionadas, con presentaciones a cargo de la historiadora de cine Jacqueline Stewart.
¿Por qué es relevante para la comunidad hispana?
Para la comunidad hispana en Estados Unidos, estas selecciones representan una ventana a historias que ayudan a comprender el pasado y el presente del país. Desde la representación de minorías raciales hasta la exploración de temas como la migración, la discriminación y la identidad cultural, el Registro Nacional de Cine funciona como un espejo de la sociedad estadounidense en toda su complejidad.
Conservar estas películas no solo protege el cine como arte, sino también las memorias, luchas y aspiraciones de las comunidades que han contribuido a construir la nación.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.





































































