Ciudad de México (México).- Unas manchas amarillentas en el ruedo del vestido no son un defecto ni un descuido: son la huella física de una escena clave del cine mexicano. La prenda fue usada por Dolores del Río en el clímax de Flor silvestre (1943), cuando su personaje, Esperanza, lanza una leña encendida para escapar del bandolero Rogelio Torres. Ocho décadas después, ese rastro del rodaje salió a la luz gracias a un reciente proceso de conservación preventiva.
La intervención fue resultado de una colaboración inédita entre la Cineteca Nacional y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), a través de la Escuela Nacional de Conservación, Restauración y Museografía (ENCRyM). El trabajo permitió no solo estabilizar el vestido, sino también documentar su valor histórico, técnico y simbólico dentro de la llamada Época de Oro del cine mexicano.
¿Por qué es importante este vestido de Dolores del Río?
La prenda pertenece al acervo de la Cineteca Nacional y es considerada una pieza clave por varias razones. Flor silvestre marcó el regreso triunfal de Dolores del Río al cine mexicano, después de consolidar una exitosa carrera en Hollywood. En esta película, la actriz se reinventó como un símbolo de fortaleza y sensibilidad femenina, enmarcada en el contexto de la Revolución Mexicana.
Además, el filme significó el inicio de la colaboración entre el director Emilio “El Indio” Fernández y el vestuarista Armando Valdés Peza, una dupla que, junto con el fotógrafo Gabriel Figueroa, definió la estética visual que inmortalizó al cine nacional en los años cuarenta.
¿Qué reveló el análisis de la prenda?
Durante la revisión del vestido, las y los estudiantes del Seminario Taller de Conservación y Restauración de Textiles de la ENCRyM detectaron un amarillamiento general causado por el paso del tiempo, así como manchas más intensas en el ruedo. La causa de estas últimas no estaba clara hasta que el equipo revisó el metraje original de Flor silvestre.
En la hora con 17 minutos de la película, se observa a Dolores del Río cerca de un fogón, arrullando a su hijo. En la escena, toma una leña en llamas y la arroja para escapar del antagonista. Esa acción dejó una impronta material en el vestido, convirtiéndolo en un testigo directo del rodaje.
¿Cómo está confeccionado el vestido?
El análisis técnico permitió identificar que el vestido está compuesto por una talla superior y una falda en corte A. Tiene tres botones decorativos de hueso, una espiguilla de rayón y una fibra textil de celulosa. Mediante pruebas químicas, se determinó que fue teñido con añil y que recibió un apresto general de almidón, común en la época.
El diseño combina elementos de la indumentaria femenina revolucionaria —como el cuello alto y los hombros abultados— con un corte más estructurado y entallado, acorde con la moda de los años cuarenta. Esta mezcla refleja el lenguaje visual que Valdés Peza comenzó a desarrollar y que definiría la imagen de figuras como Dolores del Río y María Félix.
¿Qué daños presentaba y cómo se restauró?
El equipo detectó debilitamientos en costuras, botones y broches, así como riesgo de roturas y fallas en el cierre lateral. Estos daños comprometían la estabilidad de la prenda y podían agravarse con la manipulación.
La intervención incluyó refuerzos en las zonas más frágiles, un velado con organza de nylon para proteger áreas sensibles, limpieza mecánica con aspiradora de succión controlada y una limpieza acuosa con saponinas. También se reforzó la espiguilla y se reparó el cierre, siempre bajo criterios de conservación preventiva, sin alterar la integridad histórica del vestido.
¿Quiénes participaron en el proyecto?
La restauración fue realizada por estudiantes de la ENCRyM como parte de una práctica de campo desarrollada en la sede de la Cineteca Nacional, en la alcaldía Coyoacán. En total, se trabajó en cerca de 30 prendas usadas por Dolores del Río en cine y teatro, pero este vestido fue trasladado a la escuela para una intervención más profunda debido a su relevancia.
De acuerdo con docentes de la ENCRyM, el proyecto refleja el nivel de especialización alcanzado por el taller de conservación textil y subraya la importancia de formar profesionales capaces de preservar piezas fundamentales del patrimonio cultural mexicano.
¿Qué sigue para esta pieza histórica?
Tras su conservación, el vestido continuará bajo resguardo de la Cineteca Nacional, con mejores condiciones de preservación y un registro documental más completo. El hallazgo de las manchas como evidencia directa del rodaje abre nuevas posibilidades para la investigación y difusión del vestuario cinematográfico como fuente histórica.
Para el público, este trabajo ofrece una ventana poco común al detrás de cámaras del cine clásico mexicano, donde la ficción y la realidad se entrelazan incluso en los hilos de un vestido.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.
































































