Washington (DC).- Estados Unidos anunció oficialmente su retiro de la Organización Mundial de la Salud (OMS). La medida, respaldada por la firma de la Orden Ejecutiva 14155 por parte del presidente Donald Trump, responde a lo que la administración calificó como «fallos graves» del organismo durante la pandemia de COVID-19.
La decisión fue comunicada en una declaración conjunta del secretario de Estado, Marco Rubio, y el secretario de Salud y Servicios Humanos, Robert F. Kennedy Jr., quienes criticaron duramente el desempeño del organismo durante la pandemia de COVID-19.
Según el gobierno estadounidense, la OMS falló en su misión principal al actuar de forma burocrática y politizada, con decisiones que —a juicio de Washington— perjudicaron directamente al pueblo estadounidense. Como resultado, todo financiamiento y participación del país en iniciativas de la OMS cesan de forma inmediata.
¿Qué motivó el retiro de Estados Unidos de la OMS?
La administración Trump argumenta que la OMS fue responsable de graves omisiones durante los primeros momentos de la pandemia de COVID-19. En la declaración, las autoridades afirman que el organismo «obstruyó la difusión oportuna y precisa de información crítica» que podría haber salvado vidas en Estados Unidos.
También acusan a la OMS de haber priorizado los intereses de países «hostiles» hacia Estados Unidos, dejando de lado su función técnica y científica. Esto, aseguran, socavó la confianza en la organización y justificó su retiro.
¿Cómo respondió la OMS al anuncio de retiro?
En una declaración oficial, la OMS lamentó profundamente la decisión del gobierno estadounidense, advirtiendo que esto «hace que tanto Estados Unidos como el mundo sean menos seguros».
El organismo defendió su actuación durante la pandemia, recordando que activó sus sistemas de emergencia desde los primeros reportes de casos en China, el 31 de diciembre de 2019, y declaró la emergencia de salud pública el 30 de enero de 2020, cuando aún no se había registrado ninguna muerte fuera de China.
La OMS también rechazó las acusaciones de haber promovido medidas obligatorias, como confinamientos o vacunación forzada, y reiteró que todas sus recomendaciones fueron basadas en evidencia científica y respetuosas de la soberanía de los países.
¿Qué implica esta decisión para la salud pública global?
Con el retiro, Estados Unidos deja de ser miembro activo del organismo rector de la salud internacional, lo cual podría afectar su acceso a sistemas de alerta temprana, coordinación científica global y distribución equitativa de insumos en futuras emergencias sanitarias.
Además, se interrumpen las contribuciones financieras estadounidenses, que históricamente representaban una parte importante del presupuesto de la OMS. Esto podría impactar programas de salud en países en desarrollo que dependen en parte de estos fondos.
La OMS, por su parte, aseguró que continuará trabajando con todos los países miembros para fortalecer la preparación ante pandemias, y destacó avances como el nuevo «Acuerdo Pandémico», adoptado por los Estados miembros en 2025.
¿Desde cuándo aplica la salida de Estados Unidos de la OMS?
La decisión fue formalizada el mismo día que el presidente Trump asumió su segundo mandato, mediante la orden ejecutiva 14155. Aunque el gobierno considera el retiro inmediato, la OMS anunció que revisará la validez legal de la notificación durante su próxima reunión del Consejo Ejecutivo en febrero y en la Asamblea Mundial de la Salud en mayo de 2026.
Este proceso podría definir si el retiro cumple con los plazos y requisitos establecidos por los tratados internacionales en los que se basa la organización.
¿Qué pueden esperar ahora los estadounidenses?
Aunque se retira de la OMS, el gobierno de Estados Unidos anunció que seguirá colaborando con países aliados e instituciones de confianza para enfrentar amenazas sanitarias. Asegura que lo hará a través de «asociaciones bilaterales, enfocadas en resultados» y un modelo más transparente.
Según la declaración oficial, se continuará compartiendo buenas prácticas, fortaleciendo la preparación ante emergencias y protegiendo a la población mediante un enfoque que priorice la soberanía y los intereses nacionales.
No obstante, expertos en salud pública advierten que la salida de la OMS podría dificultar el acceso a información científica oportuna, ralentizar respuestas ante brotes globales y reducir la influencia de Estados Unidos en decisiones clave de salud internacional.
Próximos pasos y dónde obtener más información
La OMS analizará la notificación de retiro durante su reunión del 2 de febrero de 2026. Dependiendo del resultado, se determinarán las implicaciones jurídicas y financieras del proceso.
Para seguir informados sobre los efectos de esta decisión, los residentes pueden consultar actualizaciones en el sitio web del Departamento de Salud y Servicios Humanos, https://www.hhs.gov o el Departamento de Estado,https://www.state.gov.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.




































































