Washington (DC).- El Departamento de Vehículos Motorizados (DMV) de California se ha visto forzado a revocar 17.000 licencias de conducir comerciales (CDL) no domiciliadas que fueron emitidas ilegalmente a conductores extranjeros, catalogados como peligrosos por las autoridades federales. 

El anuncio fue hecho por el Secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean P. Duffy, quien confirmó que la acción se produce gracias a una auditoría en curso de la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA). La noticia representa un golpe significativo para la administración estatal, la cual, según el secretario Duffy, fue «capturada con las manos en la masa» después de semanas de afirmar que no habían cometido errores.

La gravedad del problema radica en el hecho de que estas miles de licencias fueron otorgadas a individuos que, presuntamente, no cumplían con los requisitos federales, poniendo en riesgo la seguridad en las carreteras. 

El Secretario Duffy no se detuvo en su crítica, señalando que la revocación de las 17.000 licencias de camiones emitidas ilegalmente es «solo la punta del iceberg». Ha prometido que su equipo continuará presionando a California para que demuestre que ha retirado a todo inmigrante indocumentado de detrás del volante de semirremolques y autobuses escolares.

Como medida inmediata, se han emitido notificaciones a los 17.000 titulares de CDL no domiciliadas informándoles que sus licencias ya no cumplen con los requisitos federales y que caducarán en 60 días. 

La FMCSA ha impuesto una exigencia crucial a California: debe proporcionar una auditoría completa de todas sus CDL no domiciliadas. El objetivo de este requisito es permitir que la agencia federal verifique que cada licencia emitida ilegalmente haya sido revocada y, más importante aún, que se corrijan las fallas sistémicas que permitieron su emisión en primer lugar.

La auditoría a nivel nacional de la FMCSA sobre las CDL no domiciliadas reveló la presencia de errores sistémicos significativos. Estos errores no se limitaron a fallas puntuales, sino que abarcaron políticas, procedimientos y problemas de programación dentro del programa de CDL no domiciliadas de California. 

Estos fallos estructurales fueron los que permitieron que miles de licencias comerciales fueran emitidas de manera ilegal a conductores extranjeros. De hecho, los resultados de la auditoría son alarmantes: más de una de cada cuatro muestras de registros de CDL no domiciliadas en California analizadas no cumplía con las regulaciones federales. Entre las violaciones específicas encontradas se incluye la emisión de licencias que se extendían mucho más allá de la validez del permiso de trabajo del conductor extranjero.

Este escándalo de revocación de licencias de conducir comerciales no es el único frente de batalla que California enfrenta actualmente con el Departamento de Transporte de EE. UU. En un hecho relacionado que subraya las tensiones de cumplimiento normativo entre el estado y el gobierno federal, el Departamento anunció previamente en octubre que retendría más de $40 millones en fondos destinados a California. 

Esta retención de fondos se debe a una investigación que concluyó que el estado no ha cumplido con los estándares de dominio del idioma inglés (ELP) del Departamento. Los estándares de dominio del idioma inglés son cruciales para garantizar que los conductores de vehículos motorizados comerciales puedan comunicarse eficazmente, un factor vital para la seguridad en las carreteras.

El Departamento de Transporte había emitido una advertencia previa en agosto, amenazando con la retención de fondos si California no adoptaba y aplicaba los requisitos de ELP para los conductores de vehículos motorizados comerciales. La fricción se intensificó notablemente en julio, cuando la Patrulla de Carreteras de California (CHP) declaró públicamente que no tenía intención de acatar esta importante regulación federal. 

Esta postura de desafío por parte de una agencia de seguridad vial estatal ante una directriz federal crucial para la comunicación y la seguridad en el transporte ha sido un punto de contención serio.

En un esfuerzo por reforzar la seguridad, el Secretario Duffy había firmado en mayo una orden anunciando nuevas pautas destinadas a fortalecer la aplicación del dominio del idioma inglés para los operadores de camiones comerciales. Bajo esta nueva directriz, cualquier conductor de vehículo motorizado comercial (CMV) que incumpla los requisitos de larga data de la FMCSA en cuanto a la competencia en el idioma inglés será puesto fuera de servicio. 

El Departamento de Transporte se mantiene firme en que continuará obligando a California a probar que ha eliminado todas las licencias emitidas de manera irregular. También exigirá que los conductores que operan vehículos comerciales pesados cumplan cabalmente con todas las normativas federales diseñadas para salvaguardar la vida en las vías públicas. Esto incluye la demostración de aptitud y cumplimiento de los requisitos migratorios y de idioma.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.