Las Vegas (Nevada).- La inteligencia artificial (IA) se perfila como una de las herramientas más prometedoras para enfrentar uno de los mayores desafíos demográficos de nuestro tiempo: el envejecimiento de la población.
En una sesión organizada por AARP durante CES 2026 bajo el título «AI and Aging: Designing for Longevity and Personalization», expertos del sector tecnológico y de la salud analizaron cómo la IA puede ayudar a las personas a vivir más años con mayor bienestar, autonomía y dignidad.
El encuentro, moderado por Meg Barron, directora general de Participación y Difusión del Peterson Health Technology Institute (PHTI), puso sobre la mesa una realidad contundente: para el año 2051, una de cada cinco personas en el mundo tendrá más de 60 años. En Estados Unidos, aunque la esperanza de vida promedio alcanza los 77 años, los estudios de AARP indican que los años vividos con buena salud suelen terminar alrededor de los 64. Esto deja una brecha de más de una década en la que millones de personas podrían beneficiarse de mejores soluciones de cuidado y prevención.
¿Por qué el envejecimiento es un reto urgente para el sistema de salud?
El envejecimiento poblacional ocurre en paralelo a una crisis de cuidadores y a una escasez de profesionales de la salud. Actualmente, cerca de 63 millones de personas en Estados Unidos —uno de cada cuatro adultos— actúan como cuidadores de familiares o seres queridos. Muchos de ellos enfrentan agotamiento, falta de apoyo y un sistema de salud fragmentado que no fue diseñado pensando en las necesidades de los adultos mayores.
A esto se suman las carencias históricas del sistema sanitario, como la sobrecarga administrativa para médicos y enfermeras, y la falta de acceso oportuno a especialistas, especialmente en zonas rurales. Frente a este panorama, la IA aparece como una oportunidad para aliviar presiones estructurales y mejorar la experiencia tanto de pacientes como de cuidadores.
¿Cómo puede la IA mejorar la vida de los adultos mayores?
Según la doctora Maisha Minter Jordan, directora ejecutiva de AARP, más del 70 % de los estadounidenses mayores de 50 años cree que la tecnología puede mejorar su calidad de vida. Sin embargo, alrededor del 60 % siente que las herramientas actuales no están diseñadas pensando en ellos. Este contraste revela un problema clave: la falta de diseño centrado en el usuario mayor.
Desde AARP, la apuesta es clara. A través del Age Tech Collaborative, la organización trabaja con más de 700 empresas para desarrollar soluciones tecnológicas que respondan a las necesidades reales de la población de 50 años o más. Estas incluyen herramientas para comunicarse mejor con médicos, gestionar enfermedades crónicas, prevenir caídas, combatir la soledad y facilitar el deseo mayoritario de envejecer en casa de forma segura.
Ejemplos concretos ya muestran resultados. Desde zapatillas diseñadas para reducir el riesgo de caídas sin estigmatizar al usuario, hasta gafas inteligentes que integran subtítulos o audífonos casi invisibles, la innovación se enfoca cada vez más en preservar la dignidad y la autonomía.
¿Qué papel juega la IA generativa en la atención médica?
Para el doctor Dominic King, vicepresidente de Salud en Microsoft AI, el mayor aporte de la IA generativa está en su capacidad de razonar y acompañar. A diferencia de la IA tradicional, que se limitaba a identificar patrones, los nuevos modelos pueden analizar información compleja, responder preguntas de salud y ayudar a navegar un sistema médico difícil de entender.
En el futuro cercano, explicó King, los adultos mayores podrían contar con «compañeros de salud» digitales que los ayuden a entender diagnósticos, recordar medicamentos, monitorear el sueño o detectar problemas antes de que se agraven. Estas herramientas también pueden reducir la carga administrativa de los médicos, permitiéndoles dedicar más tiempo a la atención directa.
¿Qué beneficios ofrece la IA para cuidadores y familias?
La tecnología también puede transformar la experiencia de los cuidadores, quienes suelen actuar como intermediarios entre pacientes y el sistema de salud. Herramientas basadas en IA pueden facilitar la comunicación con equipos médicos, mejorar el seguimiento de tratamientos y ofrecer alertas tempranas ante riesgos en el hogar.
Además, al reducir la asimetría de información, la IA permite que cuidadores y pacientes comprendan mejor sus opciones, se sientan más seguros al tomar decisiones y participen activamente en los planes de cuidado.
¿Cómo se garantiza la confianza, la privacidad y la seguridad?
Uno de los temas centrales de la conversación fue la necesidad de establecer confianza. Tanto AARP como Microsoft coincidieron en que los usuarios deben saber cuándo la IA está involucrada en decisiones de salud, cómo se usan sus datos y qué controles existen para proteger su privacidad.
AARP, además, mantiene un rol activo en políticas públicas y educación comunitaria, especialmente en la prevención de fraudes y estafas digitales, un riesgo creciente a medida que más adultos mayores adoptan tecnologías basadas en IA.
¿Cómo podría ser la vida a los 75 años con estas tecnologías?
Los panelistas coincidieron en que el objetivo no es «medicalizar» la vejez, sino empoderarla. En cinco años, un adulto de 75 años podría vivir en su hogar con mayor seguridad, contar con información clara y personalizada, mantener contacto fluido con familiares y médicos, y recibir apoyo preventivo que reduzca hospitalizaciones evitables.
Más allá del número de herramientas disponibles, el verdadero indicador de éxito será si la IA logra cerrar la brecha entre esperanza de vida y años saludables, hoy estimada en 13 años.
Fuente: AI and Aging: Designing for Longevity and Personalization, panel realizado durante el CES 2026 en Las Vegas (Nevada).
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.





































































