San Sebastián (España).- La 73.ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián vuelve a abrir sus puertas al paladar con la esperada sección Culinary Zinema, que este año propone una fusión magistral entre cine de autor y experiencias gastronómicas de alto nivel.
El evento, celebrado entre el 23 y el 26 de septiembre, presenta cinco películas —incluidos un thriller culinario y cuatro documentales— que exploran la cocina como escenario de historias personales, culturales y emocionales.
Además, cuatro de estos filmes estarán acompañados por cenas temáticas diseñadas por chefs de renombre, haciendo de cada velada una experiencia multisensorial. Las obras competirán por el Premio Culinary Zinema, dotado con 10.000 euros, patrocinado por la Agencia Catalana de Turismo como parte de su campaña «Cataluña, Región Mundial de la Gastronomía 2025».
El encargado de inaugurar la sección será el aclamado director tailandés Pen-Ek Ratanaruang con Morte cucina, una historia de venganza ambientada en los fogones de Bangkok. La protagonista, Sao, es una cocinera marcada por un pasado traumático que se reencuentra con su agresor y decide servirle justicia en forma de platos tailandeses letales.
Esta cinta no solo promete tensión narrativa, sino también una reflexión estética sobre la cocina como poder transformador. Tras su proyección, se celebrará una cena elaborada por el equipo de Kitchen 154, cuyo enfoque de comida callejera asiática encajará perfectamente con el tono de la película.
Otro de los puntos culminantes del ciclo será el documental Uno de los nuestros, codirigido por Jorge Fernández Mayoral y Virginia Jönas Urigüen, que ofrece un homenaje coral a Joan Roca, alma mater de El Celler de Can Roca.
En la cinta, 20 chefs que suman 70 estrellas Michelin reconstruyen el legado del maestro a través de una cena irrepetible. Esta película será la encargada de cerrar la sección y estará seguida por una cena a cuatro manos protagonizada por Joan Roca y Dani García, dos referentes de la cocina mundial.
El chef japonés Tetsuro Maeda también será protagonista con Tetsu, Txispa, Hoshi, un documental que recorre su día a día desde su casa en el valle de Atxondo hasta su restaurante Txispa, ubicado a los pies del mítico monte Anboto.
Este viaje íntimo se convierte en una meditación visual sobre el vínculo entre paisaje, memoria y creatividad. La proyección vendrá acompañada de una cena diseñada por el propio Maeda, que combinará fermentos japoneses con productos locales, estableciendo un diálogo entre culturas que trasciende la pantalla.
La propuesta más internacional llega de la mano del cineasta francés Nan Feix con su ópera prima Mam, una historia de ficción sobre Jerald, un cocinero texano que sueña con abrir un restaurante vietnamita en Nueva York. Esta película no contará con cena temática, pero añade un toque multicultural al programa, mostrando cómo la cocina puede ser motor de sueños, identidades y proyectos migrantes.
Cierra el menú audiovisual Jota Urondo, un cocinero impertinente, un retrato del chef argentino Javier Urondo, dirigido por Mariana Erijimovich y Juan Villegas. El documental explora cómo la cocina puede ser un espacio de resistencia y memoria, desde el restaurante Urondo Bar en Buenos Aires, donde Javier resignifica el legado de su padre, el poeta Paco Urondo, asesinado por la dictadura militar argentina.
Esta historia será celebrada con una cena especial preparada por el propio Urondo, cargada de historia, rebeldía y sabor criollo.
Todas las cenas se celebrarán en el Basque Culinary Center, en su formato habitual de mesas compartidas para diez comensales, promoviendo así el intercambio entre público, cineastas y cocineros. El alumnado y profesorado del centro colaborará tanto en cocina como en sala, aportando una dimensión formativa al evento.
Las entradas combinadas para proyección y cena, a un precio de 85 euros, estarán disponibles desde el 29 de agosto. En el caso de Mam, las entradas exclusivamente para la película se podrán adquirir desde el 16 de septiembre por 8,75 euros.
Se espera una alta demanda dada la popularidad creciente de esta sección, que ha convertido a Culinary Zinema en uno de los espacios más distintivos del festival.
Con este cartel que entrelaza cine, gastronomía y memoria, Culinary Zinema vuelve a posicionarse como una de las propuestas más innovadoras del Festival de San Sebastián. Una oportunidad única para ver, oler, saborear y pensar el mundo desde la cocina.





































































