Cleveland (Ohio).- Con frecuencia se menciona la importancia del ejercicio físico para la salud a largo plazo, pero el ejercicio mental también es fundamental.
«Cuando un órgano del cuerpo no se utiliza para su función prevista, tiende a no funcionar tan bien. Por lo tanto, el ejercicio cerebral y mental ayuda a desarrollar la resiliencia, es decir, la capacidad del cerebro para afrontar desafíos», explicó el Dr. Dylan Wint, neurólogo de la Clínica Cleveland.
«Estos desafíos pueden ser desde un día muy estresante o una tarde difícil, hasta patologías cerebrales como la enfermedad de Alzheimer, la enfermedad de Parkinson, etc».
El Dr. Wint comentó que, a diferencia del ejercicio físico, no existen recomendaciones establecidas sobre la cantidad de ejercicio mental necesaria.
Sin embargo, se sugiere elegir ejercicios que se consideren desafiantes y que requieran que el cerebro piense.
Algunos ejemplos incluyen leer, armar un rompecabezas, jugar a un juego de memoria o aprender un nuevo idioma.
El Dr. Wint añadió que también podemos realizar actividades en la vida diaria para ejercitar la mente, como buscar una ruta diferente para ir al trabajo o usar la mano no dominante para tareas cotidianas.
«El objetivo principal es evitar la pasividad, que el cerebro piense, explore, genere ideas, busque soluciones a problemas, ya sean problemas reales», afirmó. «Hay estudios que sugieren que cuanto más tiempo permanece una persona trabajando en lugar de jubilarse, mejor funciona su cerebro a largo plazo. O pueden ser desafíos artificiales, como los que encontramos en los juegos».
El Dr. Wint concluye que nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde para empezar a practicar ejercicio mental.
Las investigaciones demuestran que puede ser beneficioso a cualquier edad.



































































