Madrid (España).- La Real Academia Española (RAE) ha presentado oficialmente la versión electrónica 23.8.1 del Diccionario de la lengua española (DLE), una actualización que refleja los avances lexicográficos más recientes y que ya está disponible en su sitio web oficial dle.rae.es.
Esta edición digital, financiada con el apoyo de la Fundación «la Caixa», anticipa el trabajo que se consolidará en la próxima edición impresa del diccionario, la número 24.ª, prevista para el año 2026.
Durante la presentación participaron Santiago Muñoz Machado, director de la RAE, y Elena Zamora, responsable del Instituto de Lexicografía, quienes destacaron la labor de las 23 academias que conforman la Asociación de Academias de la Lengua Española (ASALE) y que colaboran activamente en la actualización constante del diccionario, convirtiéndolo en una obra de referencia panhispánica.
Esta versión digital incorpora una gran cantidad de nuevas palabras, acepciones y expresiones, muchas de ellas provenientes de campos como la ciencia, la medicina, la meteorología y las comunicaciones digitales. Entre los nuevos términos se encuentran crudivorismo, microteatro, milenial y turismofobia, palabras que reflejan fenómenos sociales, culturales y alimenticios en expansión.
Desde el ámbito científico se añaden voces como gravitón (física), termoquímico (química), y en medicina destacan cuperosis, narcoléptico y ovulatorio. En meteorología, los términos engelamiento y engelante también se suman al repertorio del diccionario.
El DLE no solo crece en palabras nuevas, sino también en acepciones actualizadas para términos ya existentes. Por ejemplo, directo ahora incluye la acepción asociada a transmisiones en tiempo real, sea por radio, televisión o plataformas digitales. En el ámbito deportivo, se incorpora su significado en boxeo como el golpe recto hacia adelante.
El uso coloquial también se ve enriquecido: brutal ahora puede significar ‘magnífico’ o ‘maravilloso’, y chapar añade el sentido de ‘cerrar un establecimiento’. Asimismo, eco se incluye como acortamiento coloquial de ecografía, y marcianada se suma para describir hechos o dichos extravagantes o disparatados.
Además de palabras sueltas, la RAE ha sumado al diccionario formas complejas o expresiones compuestas. Entre ellas se encuentran alfombra mágica, foto de familia, juguete roto y meter o poner la directa, enriqueciendo la comprensión de frases comunes en diferentes contextos de habla hispana.
Uno de los aspectos más relevantes de esta versión es la incorporación de términos del ámbito digital y tecnológico, que se integran al uso cotidiano de millones de hablantes. La palabra loguearse, adaptada a la ortografía del español, se define como el acto de acceder mediante usuario y contraseña a un sistema informático.
También se incluyen extranjerismos crudos como gif, hashtag, mailing y streaming, que, aunque conservan su forma original en inglés, se reconocen oficialmente por su uso frecuente en el entorno hispanohablante. Estos deben escribirse en cursiva, siguiendo las normas académicas de adaptación.
El carácter panhispánico del DLE también se refleja en la incorporación de términos regionales usados en distintos países hispanohablantes. Así, se añade la palabra morro, usada en El Salvador y México para referirse a un niño o muchacho. Del mismo modo, se amplía el significado de cubetera, que en Bolivia, Chile y Cuba designa un recipiente con hielo para mantener frías las botellas mientras se consume la bebida.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.




































































