San Salvador (AFP) – El Congreso de El Salvador aprobó este martes un decreto para conmemorar el 16 de enero de cada año a las víctimas de la guerra civil (1980-1992) y derogó otro que celebraba en esa fecha la firma de los acuerdos de paz.

El decreto con el que se estableció el «Día Nacional de las Víctimas del Conflicto Armado», fue aprobado con los votos de 63 de los 84 diputados.

«Se declara esta fecha como el día de las víctimas del conflicto armado, como un justo reconocimiento de todas las personas que ofrendaron sus vidas», señaló parte del decreto aprobado.

«Hoy estamos honrando la memoria de las víctimas del conflicto armado», dijo tras la aprobación del decreto el presidente del Congreso, el diputado del oficialista partido Nuevas Ideas, Ernesto Castro.

Según el decreto, los acuerdos de paz representaron la firma «de un pacto de un pequeño círculo de poder (de la derecha y la izquierda firmantes), que por años ha sido símbolo de la injusticia y la exclusión social en nuestro país».

«Nunca hubo acuerdos de paz, no hay nada que celebrar en esa fecha (del 16 de enero), lo que se debe es recordar a todas las víctimas de la guerra», sostuvo el presidente parlamentario.

De acuerdo a Castro, los acuerdos de paz «sirvieron para que los que los firmaron se enriquecieran y permitieran la corrupción».

El Congreso también derogó un decreto de octubre de 1993 en donde se establecía que el 16 de enero era el «día nacional de la paz» y que hacía referencia al acuerdo que permitió el fin del conflicto.

El 16 de enero de 1992, el entonces gobierno derechista del presidente Alfredo Cristiani (1989-1994) firmó con la guerrilla izquierdista del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) los acuerdos de paz con que finalizó la guerra civil.

El jefe de la bancada opositora del minoritario FMLN, Jaime Guevara, rechazó la decisión de no reconocer más la firma de los acuerdos de paz.

«No van a invisibilizar la historia, no van a borrar de la memoria los acuerdos de paz por que permitieron la democratización en El Salvador. Hoy se ha dado un golpe a esa democracia», lamentó Guevara.

Ese cruento conflicto dejó una estela de 75.000 muertos y más de 7.000 desaparecidos, además de cuantiosas pérdidas a la economía nacional.

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