Cleveland (Ohio).- ¿Alguna vez has intentado comer algo de tu refrigerador o despensa, solo para descubrir que el alimento ya ha vencido?

Tal vez pienses que ya no es comestible, pero en algunos casos, podría seguir siéndolo.

«En realidad, las fechas de vencimiento tienen más que ver con la calidad que con la seguridad alimentaria. Por lo tanto, cuando observas indicadores como la ‘fecha de venta’ (sell-by date), esta suele servir como guía para los fabricantes de alimentos: ‘¿Hasta cuándo puedo vender este producto?’», afirmó Kristin Kirkpatrick, dietista en la Cleveland Clinic.

«La ‘fecha de consumo preferente’ (best-by date) es, en realidad, una evaluación de la calidad. Por ejemplo, esta galleta salada tendrá un sabor excelente ahora, pero tal vez dentro de cuatro semanas ya no sepa tan bien».

Kirkpatrick señaló que, si bien las fechas de vencimiento resultan útiles, la mejor manera de saber realmente si un alimento se ha echado a perder es observándolo y oliéndolo.

Presta atención a la textura y el color, busca cualquier indicio de moho y fíjate en el olor.

Si alguno de estos aspectos parece inusual, es momento de desechar el producto.

Kirkpatrick destacó que es importante tener en cuenta que se puede enfermar por consumir alimentos vencidos, especialmente en el caso de productos perecederos como los huevos o la carne.

«Piénsalo de esta manera: cualquier entorno propicio para el crecimiento bacteriano conlleva una mayor probabilidad de que enfermes tras consumir ese producto. Por lo general, cuando las bacterias proliferan, podemos verlo o percibirlo a través del olfato. Por eso, los productos perecederos son aquellos a los que debemos prestar especial atención», explicó.

Kirkpatrick añadió que existen ciertos productos que tienen fechas de vencimiento estrictas, como es el caso de la fórmula infantil.

No importa si el producto tiene buen aspecto o un olor normal una vez vencida la fecha; siempre debe ser desechado.

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