San Diego (California).- La NASA confirmó este sábado el exitoso regreso de la misión Crew-10, parte esencial de su Programa de Tripulación Comercial, con el amerizaje de la cápsula SpaceX Dragon en el océano Pacífico, frente a las costas de California. 

A bordo se encontraban las astronautas de la NASA Anne McClain y Nichole Ayers, el astronauta japonés Takuya Onishi, de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), y el cosmonauta ruso Kirill Peskov, quienes culminaron la décima misión de rotación comercial hacia la Estación Espacial Internacional (EEI). 

La nave espacial Dragon tocó el agua a las 11:33 a.m. (hora del Este), siendo recuperada rápidamente por los equipos de SpaceX antes de que la tripulación se trasladara al Centro Espacial Johnson en Houston para reencontrarse con sus familias.

El administrador interino de la NASA, Sean Duffy, subrayó que este retorno representa «otro vuelo exitoso que construye las bases para la exploración humana de larga duración» y recalcó que el programa marca un rumbo ambicioso hacia un futuro donde la industria espacial privada desempeñe un papel central en estaciones espaciales comerciales, así como en misiones tripuladas hacia la Luna y Marte. 

La misión Crew-10 se lanzó el 14 de marzo desde el Complejo de Lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy, en Florida, y llegó a la EEI tras un viaje de 29 horas, acoplándose al módulo Harmony el 16 de marzo. El retorno comenzó el 8 de agosto, cuando la cápsula se desacopló a las 6:15 p.m.

Durante su estadía de varios meses en órbita, la tripulación viajó cerca de 62,8 millones de millas (más de 101 millones de kilómetros) y completó 2.368 órbitas alrededor del planeta. Para Ayers y Peskov, esta fue su primera misión espacial, mientras que McClain y Onishi sumaron su segundo vuelo, alcanzando 352 y 263 días acumulados en el espacio, respectivamente.

La labor científica de Crew-10 fue extensa y multidisciplinaria. McClain, Ayers y Onishi participaron en experimentos sobre el crecimiento de plantas y microalgas en condiciones de microgravedad. 

Analizaron cómo la radiación cósmica afecta el ADN de las plantas y estudiaron de qué manera la ingravidez cambia la estructura de los ojos y la función de las células en los seres humanos. 

Estas investigaciones, junto con pruebas de nuevas tecnologías, sientan las bases para futuras misiones de exploración humana más allá de la órbita baja terrestre, incluyendo asentamientos en la superficie lunar y expediciones a Marte. La información obtenida también tiene aplicaciones directas en la medicina y la biotecnología terrestre.

Uno de los momentos destacados de la misión fue la caminata espacial realizada el 1 de mayo por McClain y Ayers, quienes reubicaron una antena de comunicaciones, iniciaron la instalación de un soporte para un futuro panel solar desplegable (iROSA) y completaron otras tareas de mantenimiento. 

Esta fue la tercera caminata para McClain y la primera para Ayers, sumándose al histórico total de 275 actividades extravehiculares para ensamblaje, reparaciones y mejoras de la EEI.

El regreso de Crew-10 ocurrió pocos días después de que la misión Crew-11 atracara en la EEI, el 2 de agosto, para iniciar su propia expedición científica de larga duración. 

Este traspaso ordenado de operaciones asegura la continuidad de las investigaciones y el funcionamiento de la plataforma orbital, maximizando el uso de este laboratorio espacial internacional para el avance de la ciencia y la tecnología.

El Programa de Tripulación Comercial de la NASA es fundamental para garantizar un acceso seguro, rentable y constante al espacio, gracias a la colaboración con empresas estadounidenses como SpaceX. 

Este modelo no solo amplía las oportunidades de investigación y desarrollo en la órbita terrestre, sino que también fortalece las capacidades necesarias para emprender misiones más ambiciosas, como el regreso de astronautas a la Luna bajo el programa Artemis y la futura exploración tripulada de Marte.