Buenos Aires (AFP) – Jatobazinho, un yaguareté macho de 5 años fue liberado este viernes en el Parque Nacional Iberá, al noreste de Argentina, para reintroducir en su hábitat natural a esa especie en peligro de extinción.

«Ya le abrieron la tranquera», anunciaron a la AFP desde la Fundación ambientalista Rewilding Argentina, que impulsa el proyecto.

Es el octavo yaguareté liberado este año, el primer macho adulto, luego de tres hembras y cuatro cachorros que lo precedieron, explicó a la AFP el biólogo Sebastián Di Martino, director de Conservación de la fundación

© AFP Imagen tomada en 2018 y publicada el 31 de diciembre de 2021 por la Fundación Rewilding Argentina del yaguareté de nombre Jatobazinho, después de que fue encontrado en el Pantanal brasileño, en el estado de Mato Grosso, con signos de deshidratación
© Rewilding Argentina/AFP –
El felino, también conocido como jaguar, de unos 90 kilos, de pelaje corto de color pardo con manchas negras en el lomo, apareció en 2018 en una escuela rural llamada Jatobá, un árbol autóctono de la zona brasileña de Pantanal. Venía de atravesar a nado el río Paraguay y estaba flaco y muy debilitado.

Estuvo en un refugio ecológico brasileño por más de un año hasta que fue enviado al Centro de Reintroducción del Yaguareté de Iberá, que funciona desde 2012 en la provincia argentina de Corrientes, donde la especie de había extinguido hace 70 años.

Sin estrés –

«Lo importante es que cuando salga del corral, lo haga tranquilo, que explore el territorio. Si el bicho sale estresado, se puede desorientar y terminar en cualquier lado», explicó Di Martino.

Según el biólogo, «para ser liberados, los animales tienen que saber cazar por eso los alimentamos con presas vivas y no deben tener vínculos con las personas».

Los esteros del Iberá, con sus grandes estanques, pantanos y sus altos pastizales, son una zona propicia para la reinserción, con presas accesibles como carpinchos, ciervos, yacarés y tatús, entre otros.

«Si el yaguareté macho tiene presas y tiene hembra lo más lógico es que se quede en la zona», afirmó Di Martino, al explicar que el objetivo es que permanezca donde fue liberado.

Para poder localizarlos, los animales llevan un collar con un GPS conectado a un satélite y un dispositivo que emite señal de radio que se capta por una antena por tierra.

Luego de Jatobazinho, está previsto liberar otra hembra nacida en el Centro de Reintroducción. Allí esperan además la importación de otros tres animales de origen silvestre provenientes de Paraguay, así como una hembra de Uruguay y un macho de Brasil criados en cautiverio y que servirán como reproductores.

Baja de 20/25% en 20 años-

El yaguareté o jaguar, cuyo nombre científico es Panthera Onca, es una especie autóctona de América.

Se calcula que al momento de la llegada de los europeos en el siglo XV había más de 100.000 jaguares en el continente que habitaban desde zonas semidesérticas de Norteamérica hasta los bosques tropicales sudamericanos.

Si bien ya se extinguió en Estados Unidos, El Salvador, Uruguay y Chile, aún hay unos 173.000 ejemplares en otros 18 países de América Latina, señala el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, sigla en inglés), entre México y el norte de Argentina.

Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), que ubica la especie en la categoría de «casi amenazada» de su Lista Roja, la población «de adultos cayó de 20 a 25% en tres generaciones, es decir 21 años», aunque advierte que esa cifra «podría ser un subestimación notoria».

En la actualidad, la reducción de la población se debe más a la destrucción del hábitat por la deforestación que a la caza.

-¿Yaguareté o Puma?-

En Argentina, quedan entre 200 y 250 ejemplares que viven en las selvas del noroeste y al noreste del país. El ímpetu de los últimos años llevó a que en 2018 se declare al 29 de noviembre como el Día Internacional del Jaguar, una iniciativa conjunta del WWF, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y la Wildlife Conservation Society (WCS).

Pero por más emblemático que sea, el yaguareté, nombre de origen guaraní, fue desplazado en Argentina como símbolo deportivo por el puma, un ‘primo’ de tamaño más pequeño, de pelaje corto y coloración parada amarillenta sin manchas.

La selección argentina de rugby conocida como ‘Los Pumas’, lleva en realidad un yaguareté en la camiseta. Cuentan que durante una gira del equipo en 1960 un periodista sudafricano los bautizó así, sea por confusión entre ambos animales o por su dificultad en pronunciar la palabra ‘yaguareté’.

«De algún modo es la pérdida de identidad en relación a nuestra especies», se lamenta Di Martino.

Sin embargo, la selección femenina de rugby recientemente formada se bautizó como ‘Las Yaguaretés’, mientras que están los ‘Jaguares’, la franquicia de rugby masculino que cobró importancia en el Super Rugby.

«Vamos recuperando las especies y la identidad», se congratuló el biólogo.

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