Las Vegas (Nevada).- Los robots humanoides dejaron de ser una promesa futurista y ya operan dentro de fábricas reales en Estados Unidos. Así lo confirmaron ejecutivos y expertos en robótica durante el panel «Robots among us: Welcome to the age of humanoids», celebrado en el marco de CES 2026, donde se abordaron los avances tecnológicos, los desafíos pendientes y el impacto directo de esta nueva generación de máquinas en el trabajo industrial.

El eje de la conversación fue Digit, el robot humanoide desarrollado por Agility Robotics, que ya se encuentra en funcionamiento en plantas de manufactura y logística. A diferencia de prototipos experimentales, Digit ha sido desplegado en entornos productivos durante más de un año, realizando tareas repetitivas y físicamente demandantes que antes dependían exclusivamente de trabajadores humanos.

¿Qué está cambiando con los robots humanoides?

El principal cambio es que los robots humanoides están pasando de demostraciones controladas a operaciones continuas en entornos reales. Según Agility Robotics, Digit ya se utiliza en instalaciones industriales para mover objetos, abastecer líneas de producción y desplazarse de forma autónoma dentro de fábricas activas.

Este avance ha sido posible gracias a la convergencia de tres factores clave: mayor capacidad de cómputo, avances en inteligencia artificial y simulación cada vez más precisa del mundo real. Nvidia, uno de los socios tecnológicos centrales, explicó que hoy la robótica humanoide se apoya en tres tipos de computadoras: una para entrenar modelos de IA, otra para probarlos en simulaciones y una tercera que actúa como el «cerebro» del robot en tiempo real.

¿Quiénes están detrás de esta tecnología?

El panel reunió a representantes de toda la cadena de desarrollo e implementación. Agility Robotics fabrica el robot humanoide; Nvidia provee la infraestructura de IA, simulación y hardware; y Schaeffler, proveedor global del sector automotriz, es uno de los primeros en implementar estos robots en producción.

Schaeffler opera más de 110 plantas en todo el mundo y ya utiliza cuatro robots Digit en líneas reales de producción. De acuerdo con sus directivos, los humanoides han participado en más de 45.000 ciclos de trabajo, demostrando que la tecnología puede integrarse en procesos industriales existentes.

¿Cómo se entrenan estos robots antes de llegar a la fábrica?

El entrenamiento ocurre principalmente en entornos virtuales. Nvidia explicó que el mayor desafío de la robótica humanoide no es el algoritmo en sí, sino los datos. A diferencia de los modelos de lenguaje, donde existe abundante texto de calidad, los robots físicos requieren datos precisos sobre movimiento, fuerza, visión y entorno.

Para resolverlo, las empresas combinan datos reales con datos sintéticos generados en simulaciones avanzadas. Schaeffler, por ejemplo, crea «gemelos digitales» de sus plantas: versiones virtuales completas donde se entrena al robot antes de llevarlo al mundo físico. Aproximadamente el 80 % del aprendizaje ocurre en simulación y el 20 % restante se ajusta directamente en la fábrica.

¿Qué tan amplia es la brecha entre simulación y realidad?

La llamada «brecha sim-to-real» sigue siendo uno de los retos centrales. Aunque la simulación visual —especialmente para cámaras— ya es muy precisa, otros factores como la física del contacto, la manipulación de objetos y la interacción con personas aún presentan diferencias.

Sin embargo, los expertos coincidieron en que no es necesario lograr una simulación perfecta para obtener beneficios reales. Incluso alcanzar un 40 % o 50 % de precisión previa en simulación reduce costos, riesgos y tiempos de implementación.

¿Es seguro tener robots humanoides junto a personas?

La seguridad fue uno de los temas más discutidos. Hoy, muchas implementaciones utilizan cercas físicas, una solución tradicional pero limitada. El objetivo a mediano plazo es avanzar hacia fábricas «sin vallas», donde humanos y robots compartan espacios de forma segura.

Esto requiere múltiples capas de protección: sensores como cámaras, lidar y radar; hardware certificado para seguridad funcional; software redundante; y sistemas de supervisión externos que funcionen como un «control de tráfico aéreo» dentro de la planta. Agility Robotics adelantó que su próxima generación de humanoides incorporará capacidades avanzadas de detección humana y control dinámico de fuerza.

¿A quién beneficia esta tecnología?

Lejos de reemplazar de forma inmediata a los trabajadores, los panelistas señalaron que los humanoides se están utilizando principalmente para tareas repetitivas, físicamente exigentes o difíciles de automatizar con robots tradicionales. Para muchas empresas, representan una solución flexible en espacios donde no es viable rediseñar toda la infraestructura.

Desde la perspectiva comunitaria, esto puede significar menos lesiones laborales, mayor eficiencia y nuevas oportunidades de empleo técnico en mantenimiento, supervisión y programación de robots.

¿Qué viene en los próximos años?

Schaeffler anticipa que para 2030 podría operar cientos de robots humanoides en sus plantas a nivel global. Nvidia, por su parte, considera que el salto significativo ocurrirá cuando exista un modelo de IA generalista para robótica, similar a lo que ChatGPT representó para el lenguaje. Agility Robotics, mientras tanto, se enfoca en hacer que los humanoides sean más autónomos, seguros y viables para operación continua.

El consenso es claro: los robots humanoides no desaparecerán ni son solo una moda tecnológica. Su adopción será gradual, focalizada y determinada por casos de uso donde realmente aporten valor.

Fuente: Robots Among Us: Welcome to the Age of Humanoids,, panel realizado durante el CES 2026 en Las Vegas (Nevada).

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.