San José (AFP) – Costa Rica conmemoró este sábado el 70 aniversario de la abolición del ejército, el primer país del mundo en tomar esa medida, que transformó su modelo político y de desarrollo económico.

“Hace 70 años Costa Rica le declaró la paz al mundo, decidió desarmarse unilateralmente, decidió confiar en la fuerza de la palabra y del diálogo y apostar por el multilateralismo y la fuerza del sistema internacional”, declaró el presidente Carlos Alvarado en la conmemoración.

La fecha fue celebrada en la céntrica Plaza de la Democracia, que exhibe un conjunto de esculturas en homenaje al fallecido expresidente José Figueres, responsable de la abolición del ejército el 1 de diciembre de 1948.

Junto a la plaza está el antiguo Cuartel Bellavista, donde Figueres derribó un muro con un simbólico mazaso para marcar el fin de la institución armada en el país centroamericana.

Alvarado recordó que tras la disolución del ejército, Figueres entregó las llaves del cuartel a la Universidad de Costa Rica, que transformó el recinto en el actual Museo Nacional.

Durante la ceremonia, el presidente promulgó un decreto que hace obligatoria la celebración del Día de la Abolición del Ejército en escuelas y colegios.

También anunció su apoyo a un proyecto de ley impulsado por el opositor Partido Liberación Nacional, fundado por Figueres, para declarar el 1 de diciembre feriado nacional.

Alvarado otorgó la orden al Mérito de la Paz y la Democracia a Cristiana Figueres, hija del expresidente y quien se destacó como negociadora de los Acuerdos de París de 2015 sobre el cambio climático.

“Gracias a la abolición del ejército, en Costa Rica hoy no defendemos la paz y la democracia con las armas, sino con el asta del derecho internacional y con las banderas del desarrollo económico, la justicia social y la educación”, sostuvo Cristiana Figueres en un video que envió desde la India, donde se encuentra en una misión de trabajo.

Alvarado citó un estudio de la Universidad de Costa Rica, divulgado esta semana, según el cual la supresión de la institución armada permitió al país expandir su economía y fomentar un modelo de desarrollo equitativo.

“La abolición del ejército impidió que se revirtieran las reformas sociales de los años 40, lo que nos colocó en una posición de privilegio en el mundo”, dijo el presidente.