Crisis provoca cierre temporal de universidad de jesuitas en Nicaragua
Estudiantes y periodistas protestan en memoria del periodista asesinado Angel Gaona frente a la Universidad Centroamericana (UCA) en Managua, el 26 de abril de 2018. © AFP INTI OCON
Hispanos Press - IfleetGPS - Cancer Association

Managua (AFP) – La Universidad Centroamericana (UCA) de Nicaragua anunció este martes un cese temporal de programas académicos y contratos laborales, tras “la grave situación” en el país por la represión a las protestas antigubernamentales que han tenido su epicentro en las universidades.

La UCA, regentada por los jesuitas, explicó en un comunicado que se ha visto obligada a suspender todos sus programas académicos y parte de los servicios al público, que son fuentes de generación de fondos propios.

Como medidas adicionales “se requiere efectuar una cancelación de actividades que aún están en marcha, lo que implica suspensión por este mes de agosto de contratos laborales”, indicó.

Además, hay un atraso en la entrega de fondos como parte de la asignación del 6% del presupuesto estatal a las universidades, señaló la casa de estudios.

El Consejo Nacional de Universidades (CNU) “nos ha informado que esto último se debe a problemas de liquidez del Ministerio de Hacienda y Crédito Público”, agregó.

Otras universidades públicas también se han visto forzadas a suspender sus actividades en el contexto de las protestas antigubernamentales que estallaron el 18 de abril, durante las cuales algunos recintos ocupados por estudiantes fueron foco de alta tensión.

El caso más notable fue el cruento desalojo de unos 200 estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de Nicaragua (UNAN), por grupos de paramilitares el pasado 13 de julio.

La operación, que se extendió a una iglesia vecina al campus donde se refugiaron los alumnos, se saldó con dos muertos.

Las manifestaciones iniciadas por universitarios contra una fallida reforma al sistema de pensiones, cuya represión ha provocado más de 300 muertos y más de 2.000 heridos, derivó en una demanda generalizada para la salida del poder del presidente Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta, Rosario Murillo.