Washington (DC).- El Servicio de Impuestos Internos (IRS) ha anunciado oficialmente los ajustes a las tarifas opcionales de millaje estándar para el año 2026, destacando un incremento destinado a beneficiar a los propietarios de negocios y trabajadores independientes que utilizan sus vehículos con fines comerciales.
A partir del 1 de enero de 2026, la tarifa de millaje estándar para el uso comercial de automóviles, camionetas y furgonetas será de 72.5 centavos por milla conducida, lo que representa un aumento de 2.5 centavos en comparación con la tarifa establecida para 2025. Esta medida busca reflejar los datos de costos actualizados y los ajustes anuales por inflación que afectan a los contribuyentes que dependen de sus vehículos para generar ingresos.
Mientras que los conductores comerciales verán un alivio en sus deducciones, otras categorías de millaje sufrirán una leve disminución o se mantendrán estáticas. El IRS detalló que la tarifa para vehículos utilizados con fines médicos bajará a 20.5 centavos por milla, una reducción de medio centavo respecto al año anterior.
De igual manera, la tarifa aplicable para fines de mudanza —disponible exclusivamente para ciertos miembros activos de las Fuerzas Armadas y, tras cambios legislativos recientes, para ciertos miembros de la comunidad de inteligencia— también se fijará en 20.5 centavos por milla, reduciéndose medio en comparación con 2025.
Por otro lado, la tarifa por milla conducida al servicio de organizaciones benéficas se mantendrá sin cambios en 14 centavos, ya que esta cifra está establecida por estatuto y no sujeta a los ajustes automáticos anuales de inflación del IRS.
Es importante destacar que estas nuevas tarifas aplican tanto a vehículos de gasolina y diésel como a automóviles híbridos y totalmente eléctricos, lo que unifica el criterio de deducción sin importar la fuente de energía del vehículo.
La determinación de estas cifras no es arbitraria. La tarifa para uso comercial se basa en un estudio anual exhaustivo de los costos fijos y variables que implica operar un automóvil, tales como combustible, seguros, reparaciones y depreciación. Mientras que las tarifas para propósitos médicos y de mudanza se calculan basándose únicamente en los costos variables derivados de dicho estudio.
Para los contribuyentes, comprender cómo aplicar estas tarifas es crucial para maximizar sus beneficios fiscales y evitar errores en sus declaraciones.
El uso de la tarifa de millaje estándar es opcional, lo que significa que los contribuyentes tienen la libertad de elegir entre calcular los costos reales de uso de su vehículo o simplificar el proceso utilizando la cifra estándar proporcionada por el gobierno. Si un contribuyente decide utilizar el método de gastos reales, debe llevar un registro meticuloso de cada costo operativo atribuible al uso comercial del auto, incluyendo gasolina, aceite, reparaciones, llantas, seguros, tarifas de registro, licencias y la depreciación o pagos de arrendamiento.
Sin embargo, si el vehículo se utiliza tanto para fines personales como comerciales, solo es deducible el costo correspondiente al uso comercial.
Existe una regla fundamental de planificación fiscal que los propietarios de vehículos deben considerar antes de presentar sus impuestos. Si un contribuyente desea utilizar la tarifa de millaje estándar para un automóvil de su propiedad, debe optar por usarla durante el primer año en que el vehículo esté disponible para su uso en el negocio.
Si se cumple con este requisito en el primer año, en los años posteriores el contribuyente tendrá la flexibilidad de elegir entre la tarifa de millaje estándar o el método de gastos reales, según lo que le resulte más conveniente financieramente. Por el contrario, si se elige el método de gastos reales en el primer año, el contribuyente generalmente queda inhabilitado para cambiar a la tarifa estándar en años futuros para ese mismo vehículo.
En el caso de vehículos arrendados (leasing), la regla es aún más estricta: si el contribuyente elige la tarifa de millaje estándar, debe mantener ese método durante todo el período del arrendamiento, incluidas las renovaciones.
Además de la elección del método de deducción, existen limitaciones legales sobre quiénes pueden reclamar estos gastos. Según la ley actual, los contribuyentes ya no pueden reclamar una deducción detallada miscelánea por gastos de viaje de empleados no reembolsados, una restricción que afecta a la mayoría de los trabajadores asalariados.
No obstante, las deducciones siguen siendo permitidas para ciertos grupos específicos, como miembros de la reserva de las Fuerzas Armadas, funcionarios estatales o locales que trabajan por honorarios y ciertos artistas escénicos calificados.
Los educadores elegibles también pueden reclamar una deducción por ciertos gastos de viaje no reembolsados. Para los trabajadores autónomos y propietarios únicos, estos gastos de automóvil se deducen típicamente en el Anexo C (Formulario 1040), Ganancias o Pérdidas de Negocio, mientras que los agricultores utilizan el Anexo F.
Independientemente del método elegido —ya sea la tarifa estándar o los gastos reales—, ciertos costos adicionales pueden deducirse por separado. Los gastos de estacionamiento y los peajes atribuibles al uso comercial son deducibles, además de la tarifa por milla o los gastos operativos del vehículo.
Sin embargo, para aquellos que optan por el método estándar, existen restricciones técnicas importantes. No pueden operar una flota de cinco o más autos simultáneamente, ni haber reclamado depreciación bajo métodos distintos a la línea recta. Tampoco pueden haber utilizado la deducción de la Sección 179 o la bonificación por depreciación especial en el vehículo.
El mantenimiento de registros adecuados es un pilar esencial para sustentar estas deducciones ante cualquier revisión del IRS. La ley exige que los contribuyentes justifiquen sus gastos mediante registros adecuados o evidencia suficiente que respalde sus declaraciones, lo cual implica generalmente mantener una bitácora de millaje que detalle las fechas, el propósito del viaje y las millas recorridas para cada trayecto comercial.
Para aquellos que consideren cambiar del método estándar al de gastos reales en años futuros, es vital recordar que, si el vehículo no está totalmente depreciado, se deberá utilizar la depreciación en línea recta sobre la vida útil restante estimada del automóvil.
Con la publicación de estas nuevas cifras en el Aviso 2026-10, los empleadores y trabajadores tienen ahora la información necesaria para planificar sus estrategias fiscales y reembolsos de cara al año entrante.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.






































































