Washington (DC).- Japón destinará $3 millones a un proyecto administrado por la Organización de los Estados Americanos (OEA) para ampliar el acceso de la población haitiana a documentos de identidad y servicios públicos.

El acuerdo fue firmado en la sede de la Oficina Nacional de Identificación de Haití, en Puerto Príncipe. Establece el marco para que la OEA ejecute la cooperación financiera japonesa en apoyo del desarrollo económico y social del país.

Tarjetas biométricas y registros móviles

Los fondos permitirán rehabilitar instalaciones, instalar equipos, fortalecer capacidades y cubrir necesidades operativas. El proyecto apoyará la compra de 350,000 tarjetas biométricas en blanco.

También busca reducir la acumulación de solicitudes pendientes y mantener sin interrupciones el registro ciudadano, la producción y la entrega de tarjetas nacionales de identificación.

Los servicios móviles se ampliarán hacia comunidades remotas y vulnerables, donde obtener documentos puede requerir acceso a oficinas que no están disponibles localmente.

Identidad para servicios y participación electoral

Los documentos nacionales permiten a los ciudadanos acceder a servicios esenciales, participar plenamente en la sociedad y ejercer derechos. El proyecto también busca actualizar el padrón electoral de Haití.

La coordinación entre la Oficina Nacional de Identificación y el Consejo Electoral Provisional será reforzada como parte del programa.

Albert R. Ramdin, secretario general de la OEA, vinculó la identificación con la estabilidad construida por los propios haitianos: «Un ciudadano, una identidad, un voto a la vez».

Nishiuchi Kazuhiko, embajador de Japón en Haití, afirmó que la cooperación pretende fortalecer la identidad legal, el acceso a servicios y la capacidad de instituciones nacionales, con atención particular a residentes de zonas vulnerables.

Un acuerdo firmado durante visita interamericana

Ramdin y Nishiuchi firmaron el acuerdo en presencia de Patrick Pélissier, ministro de Justicia y Seguridad Pública de Haití, y Raina Forbin, ministra de Relaciones Exteriores y Culto.

La ceremonia ocurrió durante la visita de una delegación interamericana de alto nivel. La ubicación en la sede de la Oficina Nacional de Identificación colocó a la institución responsable en el centro de la implementación.

La OEA administrará los recursos y trabajará con las autoridades haitianas. Japón aportará el financiamiento para que los servicios de registro puedan operar, ampliar cobertura y reducir retrasos.

El reto de llegar a comunidades vulnerables

La emisión de tarjetas por sí sola no completa el objetivo. El proyecto incluye instalaciones, equipos, capacitación, operación y unidades móviles para que el registro alcance a personas fuera de los principales centros urbanos.

La cantidad de tarjetas previstas ofrece una medida concreta del alcance inicial: 350,000 documentos biométricos potenciales. La información no precisa cuántos haitianos carecen actualmente de identificación ni el calendario completo de distribución.

El acuerdo combina dos funciones de la identidad civil: facilitar el acceso a servicios sociales y sostener la participación electoral. La actualización del padrón dependerá de que el registro ciudadano continúe y de que las tarjetas lleguen a quienes esperan sus documentos.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.

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