Los Ángeles (California).- La captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026 desató una rápida respuesta en varios países de América Latina. Argentina, Ecuador y Perú impusieron nuevas restricciones migratorias dirigidas a funcionarios, empresarios y aliados del régimen chavista, endureciendo sus fronteras ante posibles intentos de fuga o búsqueda de refugio.
Estas medidas afectan principalmente a ciudadanos venezolanos vinculados directa o indirectamente al gobierno de Maduro, incluidos aquellos sancionados por organismos internacionales. Aunque no implican una prohibición explícita del derecho al asilo, podrían limitar las opciones para quienes buscan huir de un escenario incierto tras el colapso del régimen.
¿Qué cambió tras la operación militar en Venezuela?
La madrugada del 3 de enero, fuerzas especiales de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, en Caracas, durante una operación militar denominada Absolute Resolve. El operativo incluyó bombardeos a instalaciones militares clave como La Carlota y Fuerte Tiuna, y culminó con la extracción del mandatario, quien fue trasladado bajo custodia a Nueva York.
Este hecho, comparable en magnitud a la invasión estadounidense de Panamá en 1989, marcó un punto de quiebre político y regional. Mientras países como México, Brasil y Colombia expresaron su rechazo a la intervención y reforzaron sus fronteras ante una posible ola migratoria, otras naciones gobernadas por líderes de derecha optaron por alinearse con Washington endureciendo su política migratoria.
¿Qué medidas adoptó Argentina?
El gobierno de Javier Milei fue el primero en anunciar restricciones. A través del Ministerio de Seguridad Nacional y la Dirección Nacional de Migraciones, se implementaron disposiciones para impedir el ingreso de funcionarios, militares, empresarios y ciudadanos venezolanos vinculados al chavismo, incluyendo aquellos sancionados por Estados Unidos u otros países.
«El objetivo es evitar que Argentina se convierta en un refugio para los colaboradores del régimen de Maduro», informó la cartera de Seguridad. Las autoridades argentinas calificaron las medidas como bloqueos selectivos de ingreso con fines de seguridad nacional.
¿Cómo respondieron Ecuador y Perú?
Ecuador adoptó una postura similar. El gobierno de Daniel Noboa estableció restricciones migratorias para funcionarios, miembros de fuerzas de seguridad y empresarios ligados al chavismo. El Ministerio del Interior aseguró que estas acciones buscan «salvaguardar la seguridad nacional» y evitar el uso abusivo de figuras como el asilo o el refugio.
Por su parte, Perú, bajo la administración de José Jerí, también implementó medidas inmediatas. El Ministerio del Interior, junto a Migraciones y la Policía Nacional, anunció el bloqueo del ingreso de ciudadanos venezolanos con vínculos con el régimen, especialmente aquellos con sanciones internacionales o procesos judiciales pendientes.
«Quienes oprimieron a su pueblo durante años no son bienvenidos», declaró Jerí, dejando claro el posicionamiento político del gobierno peruano en este nuevo escenario regional.
¿A quién afectan estas restricciones?
Las disposiciones no aplican a todos los ciudadanos venezolanos, sino específicamente a aquellos identificados como parte del círculo cercano de Nicolás Maduro. Esto incluye:
- Funcionarios del gobierno y militares activos o retirados.
- Empresarios y contratistas asociados al chavismo.
- Personas sancionadas por Estados Unidos u otros organismos internacionales.
- Colaboradores directos del régimen con cargos diplomáticos o políticos.
En principio, las restricciones se aplican al ingreso general y a los trámites migratorios comunes. Aunque no eliminan el derecho a solicitar asilo, sí podrían dificultar los procedimientos o limitar su aceptación en casos específicos.
¿Qué implicaciones tiene para la región?
Estas acciones reflejan un alineamiento político entre gobiernos de derecha en América Latina y la postura de Estados Unidos tras la captura de Maduro. Además de Argentina, Ecuador y Perú, Paraguay también habría adoptado medidas similares, aunque sin detalles públicos confirmados al momento.
Mientras tanto, la mayoría de los países latinoamericanos con gobiernos de centro o izquierda han centrado su respuesta en rechazar la intervención extranjera, asegurar sus fronteras y prepararse para eventuales desplazamientos masivos de personas desde Venezuela.
Este nuevo escenario pone a prueba la legislación regional en materia de asilo, migración y derechos humanos, y podría abrir un nuevo capítulo en la política hemisférica en torno a Venezuela y sus consecuencias.
¿Qué deben saber los venezolanos en el extranjero?
Los ciudadanos venezolanos que no estén asociados con el régimen de Maduro no se verán directamente afectados por estas medidas. Sin embargo, es probable que en los próximos días se incrementen los controles migratorios y las verificaciones de antecedentes en puntos de entrada a varios países.
Además, quienes planeaban salir de Venezuela o buscan asilo deben informarse sobre los requisitos actualizados y preparar la documentación adecuada. En todos los casos, se recomienda contactar a las autoridades migratorias del país de destino o acudir a organizaciones especializadas en movilidad humana y derechos migratorios.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.




































































