Irvine (California).- Los tiburones de Groenlandia, conocidos por ser los vertebrados más longevos del planeta, podrían tener algo más que una vida extendida: también conservan la vista intacta durante siglos. Así lo sugiere un estudio publicado el 5 de enero en la revista Nature Communications, que explora los mecanismos moleculares detrás de su extraordinaria salud visual.
La investigación, liderada por la doctora Dorota Skowronska-Krawczyk, profesora asociada en la Universidad de California en Irvine (UC Irvine), desafía la creencia de que estos tiburones son funcionalmente ciegos debido a los parásitos que suelen alojarse en sus ojos y al entorno oscuro del Ártico donde habitan. En lugar de eso, los hallazgos indican que poseen un sistema activo de reparación del ADN que protege sus retinas del deterioro.
¿Qué encontraron los científicos sobre la visión del tiburón de Groenlandia?
Según el equipo de Skowronska-Krawczyk, estos tiburones, algunos de los cuales pueden vivir más de 400 años, muestran una sorprendente capacidad para preservar su visión. A través de análisis histológicos y moleculares realizados en ojos recolectados entre 2020 y 2024 en Groenlandia, los científicos no encontraron signos de degeneración retinal ni muerte celular.
También encontraron que la proteína rodopsina, que es importante para ver en condiciones de poca luz, sigue activa y está especialmente adaptada para percibir la luz azul, que es más común en las profundidades del océano Ártico.
¿Cómo se llevó a cabo el estudio?
El proyecto fue fruto de una colaboración internacional. Investigadores de la Universidad de Basel (Suiza) trabajaron en el análisis evolutivo, mientras que científicos de Dinamarca y Estados Unidos recolectaron los especímenes en las costas cercanas a la Estación Ártica de la Universidad de Copenhague, en la isla Disko.
Los ojos de los tiburones, de tamaño considerable (algunos tan grandes como una pelota de béisbol), fueron fijados y enviados a UC Irvine, donde el equipo de Skowronska-Krawczyk los analizó. Emily Tom, estudiante de doctorado, fue quien procesó las muestras, un trabajo que implicó adaptar técnicas utilizadas habitualmente con tejidos mucho más pequeños, como los de ratones.
«El laboratorio olía como un mercado de pescado», recuerda Tom, entre risas. Pero el esfuerzo valió la pena: su trabajo ayudó a demostrar que estos animales poseen estructuras oculares funcionales incluso a edades avanzadas.
¿Por qué es fundamental este hallazgo?
Más allá del interés científico por los tiburones de Groenlandia, este estudio ofrece claves valiosas para la medicina humana. Comprender cómo estos animales logran preservar su visión durante siglos podría abrir la puerta a nuevas terapias contra enfermedades oculares comunes en el envejecimiento, como la degeneración macular y el glaucoma.
«El hecho de que estos tiburones mantengan la funcionalidad de sus ojos durante cientos de años sugiere que tienen mecanismos de protección que podríamos intentar replicar en humanos», explicó Skowronska-Krawczyk.
Su laboratorio se especializa en estudiar el envejecimiento ocular y cómo las células retinianas pueden mantenerse sanas con el paso del tiempo. Este trabajo con tiburones ofrece una nueva perspectiva evolutiva sobre la conservación de los tejidos y podría influir en futuras investigaciones sobre longevidad y enfermedades crónicas.
¿Qué implicaciones tiene para la comunidad científica y médica?
Este descubrimiento resalta la importancia de estudiar especies longevas poco comunes para entender procesos biológicos que podrían beneficiar a la humanidad. Aunque los tiburones de Groenlandia viven en condiciones extremas y con limitaciones visuales aparentes, su capacidad de adaptación podría ayudar a diseñar nuevos tratamientos oftalmológicos o estrategias preventivas para enfermedades de la vista.
Sin embargo, la investigación enfrenta retos. Skowronska-Krawczyk advierte que el financiamiento federal para ciencia básica está en riesgo, lo que podría frenar avances como este. Aun así, su optimismo se mantiene firme: «Estamos descubriendo mecanismos nuevos. Lo mejor es poder compartir esta emoción con nuestros estudiantes.»
¿Dónde se puede obtener más información?
El estudio completo fue publicado en la revista Nature Communications el 5 de enero de 2026. Las investigaciones continúan en el laboratorio de UC Irvine, que busca expandir el análisis a otras especies de larga vida.
Para más detalles sobre los estudios de longevidad ocular y envejecimiento visual, se puede consultar el sitio web del laboratorio de Skowronska-Krawczyk o seguir sus publicaciones académicas.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.







































































