Miami (AFP) – El presidente Donald Trump “mató a los puertorriqueños con su negligencia”, acusó este miércoles la alcaldesa de la capital, San Juan, un día después de que el gobierno de este territorio estadounidense elevara de 64 a casi 3.000 el balance de muertos por el huracán María.

Trump defendió su manejo de la crisis y aseguró que su gobierno “hizo un trabajo fantástico en Puerto Rico” y que sus ciudadanos todavía están recibiendo ayuda.

Pero la alcaldesa Carmen Yulín Cruz tiene otra manera de ver las cosas.

“El gobierno de Trump mató a los puertorriqueños con su negligencia”, dijo al canal CNN.

“El gobierno de Trump nos hizo creer que nos estaban ayudando cuando no estuvo a la altura, y no permitió que otros países nos ayudaran”, añadió, refiriéndose a una ley que prohíbe a barcos que no tengan bandera estadounidense atracar en puertos puertorriqueños, lo cual impidió la llegada de ayuda internacional.

“Esta será una mancha en su presidencia que durará toda su vida”, dijo Cruz.

Un estudio de la Universidad George Washington halló el martes, comparando registros de defunciones de años anteriores, que hubo “un exceso” de 2.975 muertes entre septiembre y febrero, lo que incluye tanto a quienes fallecieron por el impacto del huracán como a los que fueron víctimas de las consecuencias que éste dejó.

Durante los días y semanas que siguieron al huracán del 20 de septiembre, llovieron críticas a Trump por su inacción frente al desastre generalizado en que estaba sumido Puerto Rico.

La isla pasó semanas sin telecomunicaciones y grandes porciones del territorio carecieron de electricidad durante meses. Muchas rutas estuvieron cortadas y pueblos enteros quedaron aislados por meses.

Los habitantes que se habían salvado del golpe del huracán quedaron vulnerables a la falta de medicinas, farmacias, comida o agua. Los enfermos y ancianos que dependían de respiradores o de máquinas de diálisis, por ejemplo, sufrieron las consecuencias de la falta de luz.

“Qué vergüenza con la Casa Blanca y qué vergüenza con el presidente porque ni siquiera una vez, ni siquiera ayer, dijo que lo lamenta por el pueblo de Puerto Rico”, dijo la alcaldesa.

– Qué vergüenza –

El año pasado, Trump fue particularmente criticado por haber demorado la ayuda federal a Puerto Rico, en comparación con la presteza con la que ésta había llegado a Florida y Texas, golpeados poco antes por los huracanes Harvey e Irma.

Cuando se le preguntó sobre esta polémica el martes, luego de la divulgación del nuevo balance oficial, el gobernador de Puerto Rico, Ricardo Rosselló, respondió: “No hay duda de que en Puerto Rico el proceso burocrático fue más extenso que en otras jurisdicciones similares como en Texas y en Florida, y eso ciertamente es un factor que limitó nuestra recuperación”.

A esto Trump respondió el miércoles que Texas y Florida se “curaron rápidamente” porque su gente fue “increíble”, pero que “Puerto Rico fue más difícil porque es una isla”.

También recordó que “Puerto Rico tenía muchas dificultades antes de ser golpeado” por la tormenta.

En octubre, un mes después del huracán, cuando la cifra oficial de fallecidos se estimaba en 16, el presidente había dicho que el desastre no era nada comparado a los más de 1.800 muertos que había dejado el huracán Katrina en Luisiana en 2005.

Ese comentario “moldeó y dificultó el tipo de respuesta que obtuvimos, de asistencia federal”, dijo en una entrevista a CNN la representante demócrata por Nueva York Nydia Velázquez.

“Es indiscutible que miles de personas murieron por esta respuesta desastrosamente inadecuada”, añadió.

Aquel comentario del presidente, sumado a la demora de la ayuda más las imágenes del presidente lanzando a los damnificados rollos de papel higiénico, indignó entonces a la población.

La portavoz de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo el martes tras la divulgación del nuevo balance que el presidente Trump “sigue orgulloso del trabajo que la familia federal realizó para ayudar a nuestros conciudadanos en Puerto Rico”.

“¿De qué hay que estar orgulloso?”, reaccionó la alcaldesa. “De 2.975 muertes? ¿De eso estás orgulloso?”.