Madrid (España).- Madrid será nuevamente el epicentro del intercambio cultural entre España y América Latina con la celebración del Festival Celebremos Iberoamérica, CIB Fest 2025, que tendrá lugar del 3 al 25 de octubre en diversos espacios de la ciudad.
Organizado por la Organización de Estados Iberoamericanos para la Educación, la Ciencia y la Cultura (OEI), en colaboración con 21 distritos —programa del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid—, las embajadas de los países iberoamericanos en España y con el respaldo de Casa de América. El festival regresa con una ambiciosa y diversa programación que busca consolidar los vínculos culturales de la ciudad con el mundo iberoamericano.
Después del éxito rotundo de sus anteriores ediciones en 2019 y 2022, CIB Fest 2025 propone una agenda multicultural que contempla cerca de treinta actividades entre conciertos, talleres, charlas y presentaciones artísticas, todas ellas con entrada gratuita.
Esta tercera edición apuesta decididamente por la descentralización de la cultura, llevando las propuestas a distintos distritos de Madrid, entre ellos Latina, Puente de Vallecas, Centro, Retiro, Salamanca y Arganzuela, para fomentar el acceso equitativo a la cultura y acercarla a nuevos públicos.
La música iberoamericana será el eje central del festival en esta edición, con una docena de conciertos que resaltan la riqueza sonora del continente.
Entre los artistas confirmados se encuentran la cantante colombiana Vanessa Cera, el grupo brasileño Los Choros de Madrid, la costarricense Pahola Crowley, la Orquesta Sinfónica Victoriano López de Honduras, el cuatrista venezolano Cheo Hurtado y el Coro Iberoamericano de Madrid.
Cada presentación será una oportunidad para celebrar la pluralidad de ritmos y estilos que conviven en el espacio iberoamericano, desde la música tradicional hasta las fusiones contemporáneas.
El festival no se limita al espectáculo, sino que se propone también como un espacio de reflexión activa. Bajo la consigna de que la cultura puede y debe ser motor de desarrollo urbano sostenible, CIB Fest 2025 incorpora una serie de encuentros participativos abiertos al público que abordan el papel de las expresiones culturales en la transformación de las ciudades y la mejora del bienestar ciudadano.
La inauguración oficial, prevista para el viernes 3 de octubre en la Casa de América de Madrid, incluirá un conversatorio titulado «La cultura como transformadora del mapa de las ciudades», con la participación de expertos y gestores culturales de Bogotá, Buenos Aires y Madrid. En este espacio se debatirá sobre la sostenibilidad de los espacios culturales, la relación entre arte y urbanismo, y cómo las comunidades usan la cultura para redefinir su entorno.
Además, la jornada inaugural ofrecerá una experiencia vivencial con actividades como el taller «Bachata y Merengue», centrado en la herencia musical de República Dominicana, y la propuesta del Colectivo Yupanqui de Argentina, titulada «Juntarse es el camino», que combina conferencia y taller en una dinámica colaborativa.
El espíritu del CIB Fest 2025 es claro: promover el diálogo, visibilizar la diversidad y consolidar a Madrid como un nodo de conexión cultural con Iberoamérica.
En palabras de Mariano Jabonero, secretario general de la OEI, «CIB Fest 2025 se presenta como una propuesta que aporta diversidad, calidad y cercanía, reafirmando a Madrid como un escenario abierto a la pluralidad y la riqueza de las culturas iberoamericanas».
La amplitud del programa y la variedad de disciplinas artísticas convierten al festival en una oportunidad única para descubrir nuevas voces, compartir tradiciones y participar en la construcción de una ciudadanía cultural activa.
Ya sea desde un concierto en un centro cultural de barrio, un taller de danza caribeña o un diálogo entre ciudades, cada actividad del CIB Fest 2025 invita a imaginar un Madrid más inclusivo y conectado con sus raíces iberoamericanas.
Este evento, gratuito y abierto a todas las edades, se afianza como un referente del calendario cultural de otoño en la capital española, y se perfila como un modelo de gestión cultural participativa y descentralizada, que valora el aporte de las comunidades migrantes, la diplomacia cultural y el compromiso institucional por una cultura para todos.








































































