Sindicatos marchan y reclaman cambio de rumbo económico en Argentina
Protesta contra el acuerdo alcanzado entre el FMI y el presidente de Argentina, Mauricio Macri, el 13 de febrero de 2019 en Buenos Aires © AFP/Archivos JUAN MABROMATA

Buenos Aires (AFP) – Sindicatos, trabajadores, estudiantes y organizaciones sociales de Argentina marchan este jueves en Buenos Aires contra las “políticas de ajuste” del gobierno de Mauricio Macri, a quien reclaman un cambio de rumbo económico en un año marcado por las elecciones presidenciales de octubre.

La manifestación, que se espera multitudinaria, fue convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera alineada con el peronismo opositor, a la que se suman los otros sindicatos y centrales más combativas que vienen pidiendo que se convoque el cuarto paro general contra Macri.

Bajo el lema “Marcha por la unidad, la producción y el trabajo argentino”, la movilización de la CGT llegará hasta la avenida 9 de julio en el centro neurálgico de Buenos Aires, aunque otros sectores anticiparon que seguirán hasta la Plaza de Mayo, frente a la sede gubernamental.

La protesta se enmarca en un clima social conflictivo, con un gobierno decidido a hacer los ajustes necesarios para lograr este año un déficit cero prometido al Fondo Monetario Internacional (FMI) para recibir un auxilio financiero de 56.000 millones de dólares hasta 2020.

– “Modelo diferente” –

“Tenemos que marchar pidiendo una propuesta alternativa y un modelo diferente de país. No se puede seguir adelante así. Hay que debatir los problemas de fondo”, declaró Héctor Daer, secretario general de la CGT, quien llamó a construir “un frente opositor” para enfrentar a la alianza oficialista Cambiemos (centroderecha) en las presidenciales de octubre.

“Vamos a ir en la misma dirección, lo más rápido posible” dijo la semana pasada el presidente Macri sobre si fuera reelecto en una charla pública con el escritor peruano Mario Vargas Llosa.

En tres años de gobierno, Macri no logró domar la inflación, que fue de 47,6% en 2018, la segunda mayor de América Latina y entre las 10 más altas del mundo y que acumuló 6,7% en el primer bimestre del año. El país registró una fuerte caída del consumo y un derrumbe de la industria que sufre una de la peores crisis de la última década al operar con la mitad de su capacidad instalada.

A eso se suma una incesante alza de costos y de tarifas de servicios públicos, con aumento del desempleo (9,1% en el último trismestre de 2018) y la pobreza, que el año pasado subió de 25,7% a 32%.

Decenas de protestas sectoriales se suceden casi a diario en Buenos Aires, pero cobran mayor relevancia cuando son convocadas por la poderosa CGT, que reúne a los grandes sindicatos industriales, y se suman otros sectores.

“Esta movilización surge por la presión de las bases, sobre todo en el sector industrial. Hay que seguir confrontando con este modelo económico”, advirtió el dirigente camionero Pablo Moyano, distanciado de la conducción de la CGT.

– “Combinación letal y perversa” –

Las pequeñas y medianas empresas industriales, del comercio y servicios también se suman “en defensa del trabajo y la producción”.

“Las pymes están atravesando una etapa de extrema gravedad. Todos los días vemos cientos de pymes cerrar y despedir trabajadores”, advirtió Osvaldo Cornide, dirigente de la Confederación Argentina de Medianas Empresas (CAME) en un comunicado.

Para la CAME, en Argentina hay “una combinación letal y perversa de tarifas impagables, mercado interno destruido producto de salarios que pierden día a día por la inflación, despidos masivos que sacan personas del mercado como sujetos consumidores, apertura indiscriminada de importaciones, tasas de interés desquiciadas y presión impositiva inviable”.