Devoción a 'la Purísima' y crisis en fiesta católica en Nicaragua
Peregrinos católicos nicaragüenses cargan una imagen de la virgen María durante la celebración de la "Gritería chiquita", en la ciudad de León © AFP INTI OCON

León (Nicaragua) (AFP) – La devoción que católicos nicaragüenses profesan a la virgen María «la Purísima» en la tradicional «Gritería chiquita» que se celebra este martes en la ciudad de León, se vio marcada por la crisis política que deja más de 300 muertos en el país.

Los adoquines para construir trincheras y la bandera nacional, una constante en las protestas antigubernamentales que sacuden a Nicaragua desde hace casi cuatro meses, dominaban la decoración y escenografía de los altares a la «Purísima» en esta ciudad ubicada 90 km al noroeste de Managua.

La fiesta religiosa de más de 70 años tuvo su origen en León cuando pobladores iniciaron rezos a la «Purísima» en medio de una erupción del Cerro Negro, uno de los 20 volcanes activos del país, que oscureció la ciudad lanzando cenizas, gases y arena, provocando gran temor.

El nombre de «Gritería chiquita» obedece a que se comienza con el grito «¿Quién causa tanta alegría?», y los devotos que colocan los altares en sus casas responden: «La concepción de María».

La «Gritería chiquita» es un anticipo de la «Gritería», fiesta que se celebra el 7 de diciembre con mayor solemnidad en todo el país.

– «Estamos pidiendo por la paz» –

La calurosa jornada comenzó con una peregrinación de feligreses con cantos y rezos hacia el volcán Cerro Negro, a 12 km de León, para pedir por el cese de la violencia, mientras cientos de patrullas con policías armados recorrían la ciudad.

En los altares, donde los devotos recibieron a cientos de peregrinos para entregar la famosa «Gorra» (regalos), la imagen de «La Purísima» emergía entre adoquines y un fondo decorado de azul y blanco, colores de la bandera de Nicaragua.

Mensajes como «La primera que quiere la paz, es la iglesia» se leían en algunos altares, en alusión a los entredichos entre las autoridades y la jerarquía católica, mediadora en el diálogo entre el gobierno y la oposición y a los que el presidente Daniel Ortega acusa de golpistas.

El altar «lo decoramos así porque le estamos pidiendo (a la virgen) por la paz, por tantos jóvenes que han perdido la vida por esta causa», dijo una devota leonesa que prefirió el anonimato por temor a represalias.

El gobierno es blanco de fuertes manifestaciones desde el 18 de abril con saldo de más de 300 muertos, 2.000 heridos, cientos de detenidos y desaparecidos. Comenzó como una protesta contra una fallida reforma a la seguridad social y derivó en el reclamo de la salida de Ortega, que lleva 11 años en el poder.

El gobierno, que también participa de la festividad, colocó altares con motivos alusivos al partido gobernante, el Frente Sandinista.

La crisis, que ha golpeado a cientos de familias con desempleo y cierre de negocios, provocó cambios en el contenido de la «Gorra», usualmente de dulces, frutas y juguetes para los niños, por productos de la canasta básica, de higiene o alimentos preparados.

El horario nocturno en que cientos de personas salían a la calle para ir a cada casa y recibir la «Gorra», se pasó a la tarde debido a la situación de inseguridad que obliga a la población a resguardarse temprano en sus casas.