San Sebastián (España).- Cerca de un centenar de cortometrajes han sido inscritos en la segunda edición del concurso de temática social convocado por el Festival Internacional de Cine de San Sebastián y la Sociedad Estatal Loterías y Apuestas del Estado (SELAE), reafirmando el éxito y la consolidación de una iniciativa que apuesta por el cine como herramienta de transformación social.
El certamen otorgará dos premios económicos de significativo valor simbólico: 10.000 euros para el trabajo ganador y 5.000 euros para el segundo clasificado, en una ceremonia que tendrá lugar durante la 73.ª edición del Festival, del 19 al 27 de septiembre de 2025.
En una rueda de prensa celebrada en las instalaciones de la Filmoteca Vasca, situadas en la planta baja de Tabakalera, el director del festival, José Luis Rebordinos, y el presidente de Loterías, Jesús Huerta, destacaron la buena acogida de esta segunda convocatoria.
Según señalaron, el número de trabajos inscritos se mantiene en cifras similares a las de la edición inaugural, lo que indica un creciente interés del sector por abordar temáticas sociales desde una perspectiva audiovisual comprometida y creativa.

Los cortometrajes presentados, cuya fecha límite de inscripción fue el 17 de junio, debían cumplir una serie de requisitos técnicos: tener una duración máxima de 10 minutos y una producción española en al menos un 51%.
Pero más allá de lo técnico, el objetivo era claro: fomentar obras que difundan mensajes positivos, que propicien la reflexión sobre la redistribución de la riqueza, la eliminación de desigualdades y la justicia social.
Entre los temas abordados por los participantes destacan el bienestar social, la lucha contra la soledad, la mejora de la calidad de vida de las personas mayores, el apoyo a mujeres víctimas de violencia de género, la atención a colectivos vulnerables y la ayuda a pacientes de cáncer.
Media docena de los cortos inscritos formarán parte de la sección Cortometrajes Loterías, que será proyectada durante el Festival en una sesión especial. Posteriormente, un jurado compuesto por tres expertos del ámbito audiovisual y social decidirá cuáles serán los dos trabajos galardonados.

Rebordinos se mostró satisfecho con la diversidad de propuestas recibidas, destacando que entre los participantes hay tanto cineastas noveles como nombres ya consolidados.
En su intervención, recordó que uno de los ganadores del año pasado, Cafunè, no solo obtuvo el segundo Premio Loterías, sino que posteriormente fue galardonado con el Goya al mejor corto de animación. Esta trayectoria confirma el valor y la proyección que puede alcanzar una obra dentro de este concurso.
Por su parte, Jesús Huerta recalcó la coherencia de esta iniciativa con los valores de SELAE, destacando que «estas buenas cifras reflejan la importancia de dar visibilidad a las causas sociales que existen en nuestra sociedad».
Subrayó también la labor de la cultura como agente transformador.

«Trabajamos por la igualdad de oportunidades y la justicia social, y estos premios son un paso más en esa tarea constante».
Además del concurso, el acto sirvió para mostrar el trabajo que se realiza en Artxiboa, el archivo histórico del Festival que custodia más de 4.100 documentos digitalizados y más de 35.000 fichas descriptivas consultables en línea o in situ.
Esta iniciativa forma parte del proyecto Zinemaldia 70: todas las historias posibles, que entre 2019 y 2022 reunió a instituciones como Elías Querejeta Zine Eskola (EQZE), la Filmoteca Vasca, Medialab Tabakalera y Kutxa Fundazioa, con el patrocinio de Loterías.
Durante la visita guiada dirigida por Irati Crespo, responsable de Artxiboa, se exhibieron materiales de gran valor histórico como la carta escrita por Luis Buñuel desde el exilio en 1960, imágenes de su reencuentro con Carlos Saura en 1977 y los carteles de las ediciones de 1977 y 1978 diseñados por Rafael Ruiz Balerdi e Iván Zulueta.

También se hizo mención a las investigaciones actuales de las becas José Ángel Herrero-Velarde, que indagan en aspectos clave del Festival, como su papel en la construcción del canon cinematográfico o su relación con el cine científico y educativo desde 1965.
La conjunción de pasado, presente y futuro que ofrece el Festival de San Sebastián lo consolida no solo como una plataforma para la difusión del mejor cine internacional, sino también como un motor de cambio social.
El Premio Loterías a cortometrajes de temática social, en este contexto, refuerza el compromiso de ambas instituciones con un cine que no solo entretiene, sino que también educa, emociona e inspira a construir una sociedad más justa.





































































