Limbo en el FMI sobre gobierno de Venezuela impide acceso a reservas o préstamos
Un hombre pasa delante del edificio del FMI en Washington durante las reuniones de primavera del organismo, el 9 de abril de 2019 © AFP Andrew CABALLERO-REYNOLDS

Washington (AFP) – El acceso de Venezuela al Fondo Monetario Internacional (FMI), tanto para retirar sus fondos de reservas como para negociar un préstamo, está supeditado a que sus miembros resuelvan el impasse sobre el reconocimiento del gobierno en Caracas, dijo el miércoles un portavoz del organismo.

La legitimidad del gobierno de Venezuela está en cuestión desde enero, cuando el líder opositor Juan Guaidó desafió la autoridad del presidente Nicolás Maduro, en medio de una aguda crisis económica.

«Cualquier compromiso del FMI con Venezuela, incluida la respuesta a posibles solicitudes de transacciones financieras, se basa en el tema de la aclaración del reconocimiento del gobierno», dijo a la AFP el vocero del FMI.

«Nos guiamos por nuestros miembros en ese tema, y en este punto, esa decisión no se ha tomado», agregó.

Maduro, quien asumió un segundo mandato hasta 2025 el 10 de enero tras cuestionadas elecciones, sigue siendo el presidente en el poder en Venezuela, con apoyo interno de los militares y externo en particular de Rusia y China.

Pero Guaidó, el jefe parlamentario que el 23 de enero se declaró presidente interino con miras a establecer un gobierno de transición y organizar nuevos comicios, ha sido reconocido por más de 50 países, incluido Estados Unidos.

En el FMI, Estados Unidos es el miembro con mayor poder de voto (16,5%), con capacidad de veto sobre la mayoría de las decisiones.

El Fondo declaró el 24 de enero que «la comunidad internacional guía el reconocimiento oficial» del organismo, pero no aclaró si el tema sería decidido mediante una votación formal.

Hasta ahora los pronunciamientos sobre la legitimidad de Guaidó han sido regionales: el consejo permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) aceptó el martes el nombramiento del embajador enviado por Guaidó como representante permanente, un mes después de que el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) reconociera al delegado del líder opositor ante la entidad.

Pero la Organización de las Naciones Unidas (ONU) no ha tomado posición.

Este miércoles, en una reunión del Consejo de Seguridad sobre la crisis humanitaria en Venezuela solicitada por Washington, el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, pidió a la ONU que reconozca a Guaidó y acepte a su representante sin demoras.

– Drástica caída de reservas – 

Venezuela, el país con las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, está sumida en una debacle económica, con severa escasez de alimentos y medicinas, colapsos en el suministro de agua y electricidad y una producción de crudo que cayó a la mitad desde 2014, lo cual ha forzado la salida del país de 2,7 millones de personas desde 2015, según la ONU.

El FMI dijo el martes que Venezuela tendrá este año una contracción del PIB de 25%, una hiperinflación de 10.000.000% y una tasa de desempleo de 44,3%.

Pero debido al limbo actual con respecto al reconocimiento del gobierno en Caracas, ni Maduro ni Guaidó podrían iniciar negociaciones para un programa de ayuda con el organismo multilateral.

Ninguno podría acceder tampoco a los fondos de reservas internacionales que los 189 miembros del FMI deben mantener en depósito en la institución.

Esas reservas son una fuente de efectivo rápido para el gobierno de Maduro, asediado por una amplia gama de sanciones por parte de Estados Unidos para forzar su salida del poder, en particular una suerte de embargo al crudo venezolano que comenzará a regir el 28 de abril.

Durante los últimos cuatro años Venezuela ha drenado drásticamente sus reservas en el FMI, que se mantienen en los llamados Derechos Especiales de Giro (DEG), cuyo valor se fija en relación a cinco monedas: el dólar estadounidense, el euro, el yen japonés, la libra esterlina y el yuan chino.

Desde marzo de 2015, la cantidad depositada en el fondo ha disminuido casi un 89% al equivalente de poco menos de 400 millones de dólares, según datos del FMI.

El gobierno de Maduro ha estado intentando repatriar las reservas internacionales en oro que tiene depositadas Venezuela en el Banco de Inglaterra, que según un informe del grupo Natixis, ascienden a unas 31 toneladas por valor de 1.300 millones de dólares.

La crisis venezolana está muy presente en las Reuniones de Primavera del FMI y el Banco Mundial, que se realizan esta semana en Washington.