Tepotzotlán (México).- Ocupar un asiento de honor podía hacer visible la autoridad en la Nueva España. La relación entre muebles, jerarquías y vida cotidiana guía una exposición del Museo Nacional del Virreinato, en Tepotzotlán, Estado de México, que reúne ocho piezas de mobiliario de asiento con pinturas, esculturas y una batea.
La muestra temporal, «¿Cómo y dónde te sientas? La silla en la Nueva España» parte de la colección del museo para explorar cómo un objeto cotidiano expresaba la posición social, la ocupación, el gusto o el prestigio de sus usuarios.
La historiadora Itzamara Vargas Machiavelo, responsable de la curaduría, explicó que el poder virreinal se manifestaba también en ceremonias, vestimenta y objetos. Los sitiales y asientos de honor exhibidos permiten examinar esa dimensión material de la autoridad.
Ocho asientos novohispanos dialogan con pinturas y esculturas
La exposición incluye ocho piezas de mobiliario, entre ellas una banca de la Casa de Loreto. Acompañan a los asientos tres pinturas, dos esculturas y una batea.
La mayoría de los objetos corresponden al siglo XVIII. La excepción señalada por el museo es la talla de la Virgen de la Silla, del siglo XVI. Entre las esculturas figura una representación de san Joaquín y santa Ana sentados.
El recinto ocupa el antiguo Colegio Noviciado Jesuita de Tepotzotlán y pertenece al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), órgano de la Secretaría de Cultura.
Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura, destacó que la exposición examina cómo los objetos cotidianos del virreinato manifestaban la posición y las actividades de quienes los utilizaban, incluidas autoridades gubernamentales y eclesiásticas.

Las herramientas dejaron huellas en una colección de 115 piezas
La selección expuesta proviene de un acervo de 115 muebles: 94 sillas y 21 bancos. Algunos estaban en el inmueble antes de que abriera como museo en 1964.
La colección creció posteriormente con piezas procedentes del Museo Nacional de Historia, del Museo de Arte Religioso de la Catedral Metropolitana y del Museo de la Charrería, además de la Casa Chata.
Vargas Machiavelo investigó los materiales, las características y la historia de este mobiliario. Ese trabajo se vinculó con la catalogación y conservación realizadas por la restauradora Xochipilli Rosell Pedraza.
La curadora explicó que las marcas de manufactura y las huellas de herramientas permiten acercarse a la elaboración de cada mueble. Otras intervenciones hacen posible reconocer procesos de restauración y conservación.
La exposición propone una lectura de esa información. Los asientos se examinan tanto por su forma y materiales como por los espacios donde se utilizaron y los significados que adquirieron.
De las sillas de caderas a la sobriedad conventual
Durante los primeros años de la conquista, la funcionalidad, la resistencia y la facilidad de traslado fueron características importantes para los asientos, según la investigación de la curadora.
Más adelante se incorporaron tipologías como las sillas de caderas, de tijeras y fraileras. Su presencia modificó las formas de sentarse y se integró a distintas prácticas de la sociedad novohispana.
La exposición incluye una silla de caderas y una frailera. Esta última tuvo presencia en los espacios conventuales, donde la estructura sencilla y la sobriedad de los materiales respondían a las necesidades de las órdenes religiosas.
En otros ámbitos, un asiento determinado podía distinguir a quien lo ocupaba. Los muebles de honor permiten observar cómo la autoridad se expresaba a través de objetos utilizados en ceremonias.

La banca de Loreto reúne talla barroca y símbolos marianos
Una banca de madera taraceada de la Casa de Loreto muestra la relación entre función práctica y simbolismo en los espacios sagrados. La Casa de Loreto se encuentra en el contiguo Templo de San Francisco Javier.
La talla barroca de la banca incluye hojas de acanto, flores y frutos relacionados con la iconografía de la Virgen. Esos motivos integraban el mueble al conjunto visual del recinto.
Vargas Machiavelo recordó que la Casa de Loreto de Tepotzotlán reproduce el santuario italiano que resguarda, según la tradición, la casa de Nazaret donde nació la Virgen María. La arquitectura, las imágenes y el mobiliario contribuían a recrear ese ambiente.
Modelos ingleses y horarios de la muestra
En el siglo XVIII, la producción novohispana recibió influencias de los modelos ingleses Reina Ana y Chippendale, asociados con refinamiento y buen gusto. Sus características se adaptaron a la producción local y, en algunas piezas, se combinaron.
La muestra permite recorrer esas formas de sentarse y las diferencias entre sus usos sociales y religiosos. El Museo Nacional del Virreinato la presenta en su planta baja.
«¿Cómo y dónde te sientas? La silla en la Nueva España» puede visitarse de martes a domingo, en el recinto de Tepotzotlán.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press
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