Los ataques cerebrales, que incluyen las embolias o derrames cerebrales, son la principal causa de discapacidad en el mundo entero, como se resalta cada 29 de octubre, Día Mundial de los Ataques Cerebrales.

En Estados Unidos, los latinos sufren de ataques cerebrales más jóvenes, a una media de edad de 67 años, comparado con 80 años para personas blancas no hispanas, entre otros, porque tienen las tasas de riesgo más altas de sufrirlos debido a la presión alta, la diabetes y la obesidad.

“Entre mis pacientes cada día veo más jóvenes latinos con derrames y personas con salud pésima por falta de ejercicio, dieta y uso de tabaco”, dijo el doctor Lucas Restrepo, profesor e investigador del departamento de Neurología de la Universidad de California en Los Angeles (UCLA) y voluntario de la American Heart Association.

El 80% de los ataques cerebrales se pueden prevenir llevando una vida sana. La mejor manera de evitar un derrame es controlando la presión sanguínea alta, también vigilando los niveles de colesterol, manteniendo un peso saludable, haciendo ejercicio y no fumando.

Los hispanos en Estados Unidos muestran peores resultados neurológicos, funcionales y cognitivos después de un ataque cerebral. Según varios estudios, los pacientes latinos optan por rehabilitación en casa en vez de rehabilitación más intensiva en el hospital, favorecida por los caucásicos no hispanos y con mejores resultados.

“La rehabilitación es esencial para recuperarse después de un derrame cerebral” agregó el doctor, “Pero un tercio de las personas que sufren un derrame no participan en programas de rehabilitación”.

En cuanto a su detección, la American Heart Association usa las siglas en inglés F.A.S.T. para ayudar a reconocer los signos más comunes de un ataque cerebral:

F – Face (Rostro) ¿Está paralizado un lado de la cara? Pídale a la persona que sonría, ¿la sonrisa es dispareja?
A – Arms (Brazos) ¿Está débil o paralizado uno de los brazos? Pídale a la persona que los levante, ¿se cae uno de ellos?
S – Speech Difficulty (Dificultad al hablar) ¿La persona no puede hablar o es difícil entenderla? Pídale que repita una oración simple como “el cielo es azul”, ¿repite la oración de manera correcta?
T – Time to call 9-1-1 (Tiempo de llamar al 9-1-1) Si alguien muestra alguno de estos síntomas, incluso si desaparecen, llame al 9-1-1 y lleva a la persona inmediatamente al hospital. Verifica el reloj para que sepas a qué hora empezaron los primeros síntomas.

Llamar a los servicios de emergencia a la primera señal de ataque cerebral le da a la persona una mayor oportunidad de llegar a un hospital rápidamente y recibir opciones de tratamiento, como medicinas anticoagulantes y dispositivos médicos que pueden evitar efectos irreparables en el cerebro.

“La recuperación de un derrame comienza en el momento en el que sospecha que está teniendo uno”, terminó el Dr. Restrepo. “Cuanto antes pueda ser tratada la persona aumenta la probabilidad de un mejor resultado. Junto con la rehabilitación les puede ayudar a recuperar fuerza, capacidades y confianza que recuperar una vida independiente”.

En la mayoría de los países latinoamericanos, las hemorragias cerebrales son una de las principales causas de mortandad. En Chile es la primera causa de muerte, en Argentina y Brasil la segunda, y en Colombia y México la tercera.