Sacramento (California).- Casi 3,000 consumidores recibirán cheques de restitución por más de 7 millones de dólares después de una acción del Departamento de Protección Financiera e Innovación de California (DFPI) contra una estafa de inversión en tierras en el condado de Kern.
Muchas de las víctimas pertenecen a comunidades filipinas, chinas e hispanas, y el esquema utilizó tácticas de venta agresivas dirigidas a personas para quienes el inglés era un segundo idioma.
La restitución fue ordenada por una jueza de California y surge de la acción de cumplimiento del DFPI contra un proyecto de desarrollo de tierras que las autoridades describen como fraudulento. Los pagos no necesariamente recuperan todo el dinero perdido por los inversionistas, pero representan una devolución concreta después de años de proceso civil y penal.
Cheques de restitución para víctimas de Silver Saddle
El DFPI informó que los consumidores que invirtieron en el esquema de Silver Saddle recibirán cheques distribuidos por un receptor designado por la corte. La agencia resumió el mensaje práctico con una advertencia simple: revisar el correo.
La cantidad total supera los 7 millones de dólares. Los beneficiarios son casi 3,000 consumidores afectados por una operación que el DFPI vincula con fraude de valores. El DFPI afirma que el caso se centró en una propiedad desértica en Kern County que había sido objeto de estafas durante décadas.
El comisionado del DFPI, KC Mohseni, afirmó que la acción de la agencia permitió que miles de personas recuperen al menos parte del dinero que perdieron ante estafadores sofisticados. También subrayó que el DFPI continuará defendiendo a los consumidores y evitando que personas vulnerables, incluidas aquellas con dominio limitado del inglés, sean blanco de fraudes.
Una inversión en el desierto vendida como oportunidad sin riesgo
El esquema involucraba a Thomas Maney, Silver Saddle Commercial Development y otras personas y compañías. En 2011, el grupo persuadió a más de 2,000 inversionistas para pagar hasta 30,000 dólares cada uno por una participación en un terreno no desarrollado de 1,000 acres en una zona remota del condado de Kern.
La oferta recibe nombres como Land Banking Plus y The Galileo Project. Los promotores presentaron la inversión como una oportunidad sin riesgo y con grandes retornos. El DFPI sostiene que la operación violaba la ley de valores de California.
La agencia demandó a Maney, Silver Saddle Commercial Development, LP, y otros involucrados en 2019. En esa acción, pidió congelar los activos de la operación y nombrar a un receptor para reembolsar a las víctimas. Una corte aceptó la solicitud. Esa decisión, tomada siete años antes de la distribución actual, fue clave para que los inversionistas pudieran recibir algún pago.
A principios de 2026, Maney y otras personas se declararon culpables de varios cargos graves, incluido fraude criminal de valores. Esa etapa penal permitió avanzar con la distribución de cheques a las víctimas.
Comunidades hispanas, filipinas y chinas estuvieron entre los blancos
Uno de los elementos más graves del caso es la forma en que se dirige a comunidades específicas. El DFPI afirma que la operación usó tácticas agresivas de venta para atraer a comunidades filipinas, chinas e hispanas, donde muchas personas tienen el inglés como segundo idioma.
Las estrategias incluyeron rifas en supermercados étnicos, invitaciones a cenas buffet gratuitas y presentaciones de venta bajo presión. Este patrón muestra cómo una oferta financiera puede convertirse en una amenaza cuando se combina con promesas de alto rendimiento, barreras de idioma y tácticas diseñadas para generar confianza dentro de comunidades inmigrantes o culturalmente específicas.
Plazos de 90 y 45 días para no perder la distribución
Los consumidores que reciban cheques deben actuar dentro de plazos concretos. El DFPI informó que los inversionistas deben cobrar el cheque en un periodo de 90 días o enviar un aviso escrito de reclamo al receptor dentro de 45 días.
Si un inversionista no realiza ninguna de esas acciones dentro del tiempo indicado, perderá cualquier reclamo sobre esa distribución. La agencia también recomendó revisar el sitio web del receptor para obtener detalles y actualizaciones del caso.
La advertencia es importante porque una restitución puede perderse si la persona no abre el correo, no reconoce el origen del cheque o no entiende los plazos legales. En comunidades afectadas por barreras de idioma, ese riesgo puede ser mayor. Por eso, cualquier persona que haya invertido en el esquema de Silver Saddle debe prestar atención a correspondencia relacionada con el caso.
DFPI mantiene abierta la vía de quejas por prácticas abusivas
El DFPI recordó que los consumidores pueden presentar quejas si consideran que un proveedor de servicios financieros incurre en prácticas ilegales, injustas, engañosas o abusivas. La agencia recibe quejas en dfpi.ca.gov/submit-a-complaint/ y por teléfono al (866) 275-2677.
La agencia también indicó que la información sobre esta restitución está disponible en su sitio web, con versiones traducidas al chino simplificado, español y tagalo.
El caso Silver Saddle muestra que el fraude financiero no siempre llega como una llamada anónima o un correo sospechoso. A veces aparece en forma de cena gratuita, promesa de desarrollo inmobiliario o inversión presentada como segura.
La destitución anunciada por California ofrece una reparación parcial, pero también deja una lección pública: cuando una oferta promete grandes retornos sin riesgo, especialmente si presiona a consumidores vulnerables, la precaución debe ser inmediata.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.
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