Los Ángeles (California).- Una persona imaginó que caminaba. Un sistema interpretó esa intención en tiempo real, activó pasos en unas piernas robóticas y envió de vuelta al cerebro una sensación artificial de movimiento. Ese es el punto central de una investigación temprana en la que participan Rancho Los Amigos National Rehabilitation Center, la Escuela de Medicina Keck de USC, UC Irvine y Caltech.

El trabajo presenta una interfaz de cerebro a computadora que permite controlar un exoesqueleto para caminar y, al mismo tiempo, recuperar algo de la sensación relacionada con el movimiento. Para quienes viven con parálisis, el avance no se limita a la posibilidad de mover las piernas con apoyo robótico. 

La investigación apunta a un desafío más complejo: que el cerebro pueda recibir señales sensoriales que hagan el movimiento más natural, seguro y significativo.

El estudio fue publicado en Brain Stimulation Journal y marca una etapa inicial dentro de un camino largo hacia posibles aplicaciones clínicas. La investigación todavía no ha restaurado la capacidad de caminar en una persona con lesión de médula espinal. El ensayo se llevó a cabo con un paciente que ya tenía electrodos cerebrales temporales debido a su tratamiento por epilepsia. Esto permitió probar el sistema sin tener que hacer una cirugía solo para la investigación.

Una conexión que intenta cerrar el circuito entre cerebro y piernas

Muchas tecnologías de asistencia se concentran en producir movimiento. Este proyecto busca integrar dos partes de la marcha: la intención de moverse y la sensación de estar moviéndose. El sistema decodificó señales cerebrales mientras el paciente imaginaba caminar y usó esas señales para activar pasos en un exoesqueleto robótico.

La segunda parte del proceso es la que diferencia el enfoque. El sistema también envió señales a áreas sensoriales del cerebro para crear una sensación artificial de movimiento en las piernas. 

Los primeros resultados mostraron que podía decodificar la intención de caminar con una precisión aproximada de 92% y producir sensación artificial de marcha con una precisión aproximada de 93%.

Dr. Charles Liu, investigador principal del estudio y líder en investigación de neurorestauración en Rancho Los Amigos National Rehabilitation Center, destacó que el objetivo va más allá de construir un dispositivo que mueva las piernas. 

«Se trata de reconectar el cerebro y el cuerpo de una manera que algún día podría ayudar a las personas a experimentar el movimiento como algo más propio», afirmó Liu. 

Para pacientes con parálisis, añadió, la sensación importa porque puede hacer que el movimiento sea más seguro, natural y significativo.

Un ensayo inicial antes de probarlo en lesiones de médula espinal

El proyecto se encuentra en una etapa de prueba de concepto. Los investigadores utilizaron una oportunidad clínica específica: un paciente con electrodos cerebrales colocados temporalmente por tratamiento de epilepsia. Ese contexto permitió analizar señales cerebrales y respuestas sensoriales sin realizar una intervención adicional solo para el estudio.

La siguiente fase se enfocaría en estudios cuidadosamente diseñados con personas que viven con lesión de médula espinal. LA Health Services subraya que el camino desde la investigación temprana hasta la atención directa a pacientes es largo. Aun así, el hallazgo ofrece una dirección clara para el desarrollo de tecnologías que integren robótica, neurociencia, ingeniería biomédica y rehabilitación.

El proyecto cuenta con apoyo de la National Science Foundation, incluida una subvención de 8 millones de dólares para avanzar la tecnología. Los investigadores buscan refinar el sistema para que en el futuro sea más pequeño, seguro y práctico para uso clínico.

Rancho Los Amigos y el papel de los hospitales públicos de rehabilitación

Rancho Los Amigos National Rehabilitation Center, ubicado en Downey, forma parte de LA Health Services y cuenta con 158 camas. Atiende a pacientes que se recuperan de derrames cerebrales, lesiones traumáticas en el cerebro, lesiones de médula espinal, amputaciones y otras condiciones complejas. El centro también trabaja con instituciones académicas para impulsar investigación, formar profesionales de salud y mejorar resultados.

Konita Wilks, directora ejecutiva de Rancho Los Amigos, describió el trabajo como una muestra de lo que ocurre cuando atención clínica, ingeniería, neurociencia y rehabilitación avanzan hacia el mismo objetivo. 

«Esta investigación demuestra lo que es posible cuando la atención clínica, la ingeniería, la neurociencia y la rehabilitación trabajan con un mismo objetivo: mejorar la vida de los pacientes», dijo Wilks.

LA Health Services presenta a Rancho como parte de un sistema público integrado que incluye cuatro hospitales, más de 20 centros comunitarios de salud, servicios médicos de emergencia, salud correccional y programas enfocados en la comunidad. El sistema atiende a residentes de Los Ángeles sin importar capacidad de pago, seguro médico o estatus migratorio.

La sensación como parte de la recuperación

El enfoque de la investigación ayuda a entender por qué la sensación puede ser tan importante como el movimiento. Millones de personas viven con parálisis por lesión de médula espinal. Para muchas, la pérdida no se limita a caminar: también desaparece la percepción de la posición y el movimiento de las piernas. Esa pérdida puede afectar la seguridad, el equilibrio y la independencia.

Los investigadores consideran que restaurar la retroalimentación sensorial podría ser clave para que la marcha asistida se sienta más natural y pueda utilizarse mejor con el tiempo. El estudio no promete una solución inmediata, pero coloca la sensación en el centro de la conversación sobre neurorestauración.

La Dra. Christina Ghaly, directora de LA Health Services, vinculó el trabajo con la misión de los hospitales públicos. 

«Rancho no solo atiende a pacientes tras sufrir lesiones devastadoras; también está ayudando a dar forma al futuro de la recuperación», afirmó.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.

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