Madrid (España).- El manuscrito original de La señorita de Trévelez, una de las obras centrales del teatro de Carlos Arniches, ya forma parte de la Caja de las Letras del Instituto Cervantes. La entrega reúne el texto con una pluma utilizada por el dramaturgo y un retrato aportado por su familia.

El legado quedó depositado en la caja número 1507 durante el acto celebrado en Madrid. Para sus descendientes, la cesión cumple el deseo de que una obra destacada del autor permanezca custodiada en una ciudad a la que estuvo profundamente unido.

La ceremonia también centró la atención en la influencia de Arniches sobre escritores como Federico García Lorca, Miguel de Unamuno y Valle-Inclán. La señorita de Trévelez conserva, a juicio de su bisnieto Joseba Barrón, temas que mantienen actualidad, entre ellos la crítica al machismo y a la sociedad provinciana.

Una farsa trágica de 1916 entra en la caja número 1507

La señorita de Trévelez es una farsa trágica en tres actos de 1916. Su argumento presenta a un grupo de jóvenes ociosos que decide gastar una broma a costa de Flora de Trévelez, una mujer soltera de una pequeña ciudad de provincias.

El manuscrito original es la pieza central del homenaje que el Instituto Cervantes dedicó a Arniches. La pluma y el retrato completan un conjunto que reúne la escritura del autor con objetos vinculados a su vida.

Joseba Barrón destacó los matices de la obra y la manera en que sus personajes interpelan al espectador. Durante el acto mencionó a don Gonzalo y don Marcelino entre las figuras que integran esa comedia costumbrista.

«Es una obra capital para la dramaturgia española y prototipo para La tía Tula de Unamuno, el esperpento de Valle-Inclán y las solteras de Lorca», señaló Barrón al explicar su influencia.

Machismo y sociedad provinciana en la lectura de sus descendientes

Barrón vinculó la vigencia de La señorita de Trévelez con el pensamiento de Arniches sobre las mujeres y los jóvenes, así como con su crítica al machismo y a la aristocracia provinciana.

El bisnieto defendió que la pieza continúe representándose. Como ejemplo de su permanencia en los escenarios, recordó que estuvo en cartel el año anterior en el Teatro Fernán Gómez de Madrid.

La entrega del manuscrito reunió así la conservación material de la obra con una reflexión sobre sus personajes y sus temas. Las intervenciones de la familia situaron el texto dentro de una trayectoria teatral que combina humor y una mirada crítica a la realidad española.

Luis García Montero, director del Instituto Cervantes, participó mediante un video. Recordó las conexiones de Arniches con la Generación del 27 y destacó su dimensión humana y su interés por nuevas formas literarias.

García Montero relacionó la mirada costumbrista y la sabiduría popular de Arniches con su exploración de la tragedia grotesca. También destacó su manera de tratar situaciones de la realidad española con humor y una humanidad descarnada.

Carlos Arniches nació en Alicante en 1866 y murió en Madrid en 1943. Su producción atravesó géneros como el sainete, la tragedia grotesca, la comedia y la zarzuela.

Sus inicios estuvieron vinculados al costumbrismo madrileño, al género chico y al teatro por horas. Entre sus sainetes figura El santo de la Isidra, de 1898; otros títulos de su trayectoria son Los caciques, de 1919, y Es mi hombre, de 1921.

La señorita de Trévelez ocupa un lugar especialmente reconocido dentro de esa producción. La obra fue el centro de las intervenciones sobre sus vínculos con autores contemporáneos y generaciones posteriores.

Instituto Cervantes incorpora manuscrito, pluma y retrato de Carlos Arniches
El manuscrito original de La señorita de Trévelez, obra de Arniches que inspiró a Lorca y Unamuno y que ha sido depositado en la caja n.º 1507. Foto: Instituto Cervantes / Sandra Contreras.

Madrid y Alicante comparten la custodia del legado

Paloma Arniches, nieta del escritor, expresó que la familia deseaba que una obra importante de su abuelo estuviera custodiada en Madrid. Celebró que su legado tenga presencia en las dos ciudades asociadas a su vida: Alicante y Madrid.

La Fundación Mediterráneo custodia una amplia parte de ese patrimonio, que incluye producción teatral, manuscritos originales y obras inéditas como La cesta y la porra. Su presidente, Luis Boyer, destacó la colaboración sostenida con la familia.

En la ceremonia participaron la secretaria general del Instituto Cervantes, Carmen Noguero; Paloma Arniches; Joseba Barrón y Luis Boyer. También estuvieron presentes Íñigo de Barrón, bisnieto del dramaturgo; Carmen Morales, directora de la Fundación Mediterráneo; José María Ayala, secretario de su patronato, e Inés Chamón, responsable del archivo.

La caja número 1507 reúne ahora el manuscrito de una obra que sus descendientes quieren mantener viva tanto en los archivos como en los escenarios. La entrega incorpora al Cervantes una parte del legado de Arniches y conserva el vínculo de su teatro con Madrid.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press

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