Con gritos de júbilo y satisfacción, los miembros del proyecto InSight, en el Laboratorio de Propulsión de la NASA (JPL) en Pasadena celebraron este lunes el descenso de la nave que se encargará de estudiar el planeta rojo en los próximos dos años.

Después de cinco meses y más de 300,000 mil millas recorridas, la nave InSight de la NASA descendió en la superficie de Marte para iniciar su exploración de las profundidades del planeta rojo.

La nave salió de la Base Aérea Vandenberg a bordo del Atlas V-401, el 5 de mayo de 2018, y se posó en el área denominada Elysium Planitia, una zona caracterizada por su disposición plana.

InSight, cuyas siglas significan Investigación Interior con el Uso de Investigaciones Sísmicas, Geodésicas y Transporte de Calor, llegó a la superficie alrededor del mediodía hora de Pacífico, después de entrar en la atmósfera marciana, descender con un paracaídas y retrocohetes  

“Hoy aterrizamos con éxito en Marte por octava vez en la historia de la humanidad”, dijo Jim Bridenstine, administrador de la NASA.

“InSight estudiará el interior de Marte y nos enseñará ciencia valiosa mientras nos preparamos para enviar astronautas a la Luna y luego a Marte. Este logro representa el ingenio de Estados Unidos y de nuestros socios internacionales y sirve como testimonio de la dedicación y perseverancia de nuestro equipo. Lo mejor de la NASA aún está por venir, y llegará pronto”.

 

La sala de control recibió la señal de que InSight se había posado en Marte a las 11:53 a.m., hora del Pacífico. El aviso fue recibido a través de uno de los dos satélites en forma de cubos y del tamaño de un maletín llamados MarCO (Mars Cube One) que viajaban detrás de InSight.  

“Cada aterrizaje en Marte es desalentador, pero ahora con InSight a salvo en la superficie, podemos hacer un tipo único de ciencia en Marte”, dijo el director de JPL, Michael Watkins.

“Los Cubos Satelitales experimentales MarCO experimental también ha abierto una nueva puerta para naves espaciales planetarias más pequeñas. El éxito de estas dos misiones únicas es un tributo a los cientos de ingenieros y científicos talentosos que ponen su genio y trabajo para hacer de este un gran día”.

InSight es el proyecto más reciente de la NASA y la primera misión de esa agencia que estudie el interior de Marte. Su duración será de unos 2 años terrestres o el equivalente a un año en Marte.

Con su llegada a la superficie del planeta rojo, el equipo de científicos detrás del proyecto espera que los estudios del interior de Marte los ayude a aprender sobre la formación de otros planetas, incluyendo la Luna, la Tierra, y a comprender mejor el sistema solar.  

 

La misión del InSight es tomar el pulso, la temperatura y los reflejos de Marte, de acuerdo con la NASA. Para ello, consta un sismómetro (SEIS), una sonda de flujo de calor (HP3) y un dispositivo de medición del movimiento del polo norte de Marte (RISE).

SEIS ayudará a detectar las ondas sísmicas para estudiar la corza de Marte, lo que permitirá a los científicos realizar cálculos so sobre la temperatura, la presión y la composición de las cosas que primero formaron los planetas rocosos.

HP3 excavará en la profundidad del planeta para determinar si Marte y la Tierra están compuestos de la misma materia. Esto ofrecerá una idea de cómo evolucionó la Tierra.

RISE rastrea el movimiento del Polo Norte de Marte cuando el sol empuja y arrastra al planeta en su órbita. Esto permitirá a los científicos determinar el tamaño y la composición del núcleo de Marte.

Aunque el InSight ya está posado en Marte, le tomará más tiempo en alistarse para comenzar a enviar información sobre su interior a la Tierra. Tardará unos dos o tres primeros meses para que el brazo robótico coloque los instrumentos de la misión para estudiar su interior. Mientras tanto, enviará información sobre la superficie.

“El aterrizaje fue emocionante, pero estoy esperando la perforación”, dijo el investigador principal de InSight, Bruce Banerdt, de JPL. “Cuando lleguen las primeras imágenes, nuestros equipos de ingeniería y ciencia comenzarán a planificar dónde desplegar nuestros instrumentos científicos”.