Bethesda (Maryland).- Una intervención virtual que combina métodos de prevención basados en evidencia con prácticas tradicionales redujo el consumo de cannabis y alcohol entre adultos jóvenes indígenas estadounidenses y nativos de Alaska que viven en zonas urbanas.

El ensayo clínico, financiado por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos, evaluó un programa llamado Traditions and Connections for Urban Native Americans, conocido como TACUNA. Los participantes en sus talleres también reportaron una reducción de la ansiedad.

El programa fue diseñado para fortalecer simultáneamente la prevención del consumo de sustancias y la conexión cultural. Esa combinación responde a una realidad particular: muchas personas indígenas que viven en ciudades pueden encontrarse alejadas de sus comunidades tribales y de las redes tradicionales que apoyan su bienestar.

TACUNA combinó prevención y conexión cultural

Los investigadores reunieron prácticas sustentadas en evidencia con elementos tradicionales en una intervención multidimensional. El objetivo no se limitó a reducir el consumo. TACUNA también buscó reforzar los vínculos culturales que pueden funcionar como fuente de apoyo y protección.

Estudios anteriores han relacionado la participación en prácticas tradicionales y el sentido de conexión cultural con un menor consumo de drogas y una mejor salud mental. El nuevo ensayo llevó esos componentes a un formato virtual dirigido a adultos jóvenes que viven en entornos urbanos.

La intervención fue desarrollada dentro de una colaboración que incluye a investigadores de RAND Corporation, la Universidad de California en Los Ángeles y Sacred Path Indigenous Wellness Center de Long Beach.

La modalidad virtual amplía las posibilidades de participación para personas que no se encuentran cerca de servicios tribales o programas presenciales culturalmente adaptados.

Menor consumo de cannabis, alcohol y ansiedad

Los adultos jóvenes que participaron en los talleres reportaron disminuciones en el consumo de cannabis y alcohol. También informaron una reducción de la ansiedad, un resultado que vincula la prevención de sustancias con el bienestar emocional.

El NIH identifica a las personas indígenas estadounidenses y nativas de Alaska como una población que enfrenta un mayor riesgo de muerte por sobredosis, además de tasas más altas de consumo de cannabis y angustia psicológica en comparación con otros grupos.

La investigación también pone atención en las fortalezas de estas comunidades. Las tradiciones, las conexiones familiares y comunitarias y el conocimiento indígena pueden desempeñar un papel activo en la prevención y en el apoyo a la salud.

Ese enfoque evita tratar la cultura como un elemento adicional. En TACUNA, la conexión cultural forma parte de la intervención y del mecanismo con el que se busca reducir riesgos.

Una opción para jóvenes indígenas que viven en ciudades

Nora Volkow, directora del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas de NIH, señaló que los entornos sociales de apoyo y la participación comunitaria son componentes importantes de la prevención.

«Pocas intervenciones han sido diseñadas específicamente para personas indígenas estadounidenses y nativas de Alaska que viven en zonas urbanas y que pueden sentirse desconectadas de sus comunidades tribales», afirmó Volkow.

La directora añadió que el ensayo sugiere que el enfoque multidimensional y de bajo costo de TACUNA podría convertirse en una herramienta para reducir el consumo de drogas y la adicción dentro de esta población.

La ubicación urbana es central para entender el diseño. Una persona puede conservar su identidad y sus vínculos culturales, pero tener menos acceso cotidiano a ceremonias, redes comunitarias o servicios desarrollados por y para poblaciones indígenas.

Los talleres virtuales ofrecen un espacio donde la prevención no obliga a separar la atención de salud de las prácticas culturales que los participantes reconocen como propias.

La cultura como parte de la prevención

La intervención evaluada muestra una vía para construir programas que no dependan exclusivamente de mensajes generales sobre riesgos. TACUNA incorpora experiencias y conocimientos indígenas dentro de un marco preventivo.

El resultado es especialmente significativo porque aborda varios factores a la vez: consumo de cannabis, consumo de alcohol, ansiedad y conexión cultural. La combinación permite observar la salud como una experiencia que incluye relaciones, identidad y comunidad.

La investigación no presenta las prácticas tradicionales como sustituto de la evidencia clínica. El programa une ambos componentes, con talleres que integran intervenciones evaluadas y recursos culturales.

Un ensayo que abre nuevas posibilidades de atención

Los hallazgos apoyan el desarrollo de estrategias diseñadas para poblaciones específicas, en lugar de aplicar un mismo modelo a comunidades con experiencias distintas.

El formato virtual puede reducir barreras geográficas, mientras que el contenido culturalmente adaptado puede hacer que la intervención resulte más cercana a la vida de los participantes.

NIH describe a TACUNA como una alternativa potencialmente eficaz y económica. El ensayo aporta evidencia sobre la posibilidad de prevenir o reducir el consumo de sustancias mediante una estrategia que reconoce tanto los riesgos como las fortalezas de las comunidades indígenas.

La disminución reportada en alcohol, cannabis y ansiedad coloca el programa como una línea de investigación para ampliar las opciones disponibles entre adultos jóvenes indígenas que viven en ciudades.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.

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