Washington (DC).— El gobierno de Estados Unidos estableció una prohibición explícita al apoyo federal para investigaciones peligrosas de ganancia de función que puedan poner vidas en riesgo o representar una amenaza considerable para la seguridad nacional.

La Política del Gobierno de Estados Unidos para Detener la Investigación de Ciencias de la Vida de Alto Riesgo adopta un sistema basado en la evaluación del peligro, con nuevas medidas de revisión, reporte, cumplimiento, transparencia y rendición de cuentas.

El director de los Institutos Nacionales de Salud, Jay Bhattacharya, presentó la medida como parte de un esfuerzo para fortalecer la supervisión de las investigaciones financiadas por los NIH. La política se aplica a escala gubernamental y no se limita a una sola institución científica.

Una prohibición federal para experimentos considerados peligrosos

El eje de la política es la prohibición del financiamiento federal para trabajos de ganancia de función clasificados como peligrosos. Esta clase de investigación puede modificar agentes biológicos de una manera que aumente sus consecuencias dañinas.

La información divulgada por los NIH no enumera experimentos, agentes o instituciones individuales afectados. El marco se concentra en el riesgo que puede generar un proyecto y en detener los trabajos que alcancen la categoría definida por el gobierno.

Bhattacharya calificó la política como un cambio de paradigma en la supervisión federal. El director sostuvo que combina el freno a las investigaciones más peligrosas con mecanismos destinados a identificar riesgos antes de que un proyecto avance.

La prohibición se acompaña de facultades de cumplimiento y reglas de responsabilidad. Los NIH no detallaron en el anuncio las sanciones específicas, los calendarios de entrada en vigor ni los procedimientos de apelación.

Revisiones independientes y nuevas obligaciones de reporte

El nuevo marco amplía los requisitos de revisión y reporte para las investigaciones de ciencias de la vida.

Los proyectos que puedan aumentar las consecuencias dañinas de agentes biológicos quedarán sujetos a evaluaciones independientes de carácter descendente. Esas revisiones buscan examinar la naturaleza del trabajo, sus posibles beneficios y los riesgos que puede introducir.

La política también pide que investigadores e instituciones mantengan una cultura de evaluación constante. Bhattacharya señaló que el análisis de beneficios y peligros debe formar parte de cada experimento, incluso cuando una actividad no haya recibido formalmente la clasificación de alto riesgo.

Esa obligación reconoce que los trabajos con agentes biológicos pueden implicar peligros inherentes. La clasificación administrativa no sustituye la responsabilidad científica de considerar cómo se diseña, ejecuta y supervisa un experimento.

Los NIH colaborarán con otras agencias federales y con la comunidad biomédica durante la implementación. El anuncio no identifica qué organismos dirigirán cada revisión ni cómo se distribuirán las responsabilidades.

Restricciones para trabajos internacionales

La política incorpora controles que trascienden el territorio estadounidense.

Entre las nuevas disposiciones se encuentran restricciones para investigaciones vinculadas con determinados países o entidades. También se prohíben trabajos de alto riesgo en países que carezcan de sistemas adecuados de supervisión.

El anuncio no ofrece una lista de los países o entidades comprendidos ni precisa los criterios que determinarán si un sistema extranjero de control se considera suficiente.

Esas disposiciones pueden afectar la forma en que instituciones financiadas por el gobierno federal organizan colaboraciones internacionales. Antes de iniciar o continuar proyectos, los equipos deberán revisar la clasificación del trabajo y las condiciones de supervisión donde se ejecutaría.

El alcance internacional busca evitar que las restricciones internas puedan eludirse trasladando un proyecto riesgoso a una jurisdicción con controles menos estrictos.

Implementación en universidades y centros de investigación

Los NIH pidieron a todas las personas e instituciones que desarrollan trabajos de ciencias de la vida revisar la política completa.

Universidades, laboratorios y centros que reciben apoyo federal tendrán que determinar qué proyectos requieren evaluaciones adicionales, qué informes deben presentar y si alguna colaboración internacional entra en las nuevas restricciones.

La agencia trabajará con socios interinstitucionales y con la comunidad biomédica para apoyar la implementación. La información disponible no fija un calendario detallado.

Los NIH reúnen 27 institutos y centros y forman parte del Departamento de Salud y Servicios Humanos. La agencia financia y desarrolla investigación básica, clínica y traslacional sobre enfermedades comunes y raras.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press. 

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