Irvine (California).- Más de ocho de cada diez proveedores de atención oncológica afirmaron que no saben lo suficiente sobre oncología integrativa para recomendarla con confianza a sus pacientes. El hallazgo procede de una encuesta mundial encabezada por investigadores de la Universidad de California, Irvine (UC Irvine).
La oncología integrativa combina el tratamiento convencional del cáncer con estrategias complementarias destinadas a aliviar síntomas y mejorar la calidad de vida durante y después de la atención. Entre ellas se encuentran la orientación nutricional, la acupuntura, el yoga, la aromaterapia y las prácticas de mente y cuerpo.
El estudio reunió respuestas de 282 integrantes de la Asociación Multinacional de Cuidados de Apoyo en el Cáncer y la Sociedad de Oncología Integrativa. Participaron médicos, enfermeras, farmacéuticos, psicólogos y profesionales de terapias complementarias de más de una docena de regiones del mundo.
Los investigadores organizaron 27 obstáculos potenciales en cuatro grupos: conocimientos, finanzas, logística y actitudes individuales. Todas las barreras relacionadas con el conocimiento recibieron el acuerdo de la mayoría de los participantes.
Más del 80% señaló la falta de experiencia y capacitación de los proveedores. Tres cuartas partes indicaron que los profesionales no conocen suficientemente qué incluye la oncología integrativa.
Pacientes interesados, pero pocas conversaciones clínicas
La demanda de terapias complementarias ha crecido entre pacientes con cáncer, pero las recomendaciones no llegan de manera uniforme. Una investigación anterior citada por el equipo encontró que solo el 15% de los pacientes recordaba que un proveedor hubiera abordado el tema.
Alexandre Chan, profesor de farmacia clínica de UC Irvine y autor correspondiente del estudio, sostuvo que los proveedores desean conectar a los pacientes con estas opciones, pero a menudo carecen de capacitación, rutas de derivación y confianza para hacerlo.
Los autores proponen requisitos de educación continua, mentorías que vinculen a profesionales experimentados con quienes comienzan en el campo y bibliotecas de recursos integradas en los expedientes médicos electrónicos.
La encuesta también detectó una diferencia geográfica. Los proveedores europeos tuvieron más del doble de probabilidades que sus colegas de Norteamérica de identificar el conocimiento profesional como una barrera. Los investigadores consideran que esa variación requiere un estudio adicional.
Costos y seguros limitan el acceso
Los problemas financieros aparecieron inmediatamente después de las deficiencias de capacitación. Cerca del 80% mencionó la falta de cobertura de seguros y los gastos que deben pagar directamente los pacientes. Un 88% consideró que sus pacientes no podían costear las terapias complementarias.
La investigación en oncología integrativa todavía es relativamente joven, una condición que, según los autores, deja a las aseguradoras con una base limitada para establecer reembolsos. Como resultado, parte de los costos recae directamente sobre las personas en tratamiento.
La logística añade otros obstáculos. Ocho de trece barreras del sistema recibieron el respaldo de la mayoría, desde la ausencia de rutas de referencia hasta la falta de tiempo y coordinación interdisciplinaria.
Los especialistas en medicina integrativa tuvieron más del triple de probabilidades que los médicos generales de temer que una recomendación complementaria pudiera retrasar el tratamiento convencional. El equipo interpreta esa preocupación como una señal de problemas de comunicación entre especialidades.
Una encuesta internacional con límites reconocidos
Los investigadores advierten que los participantes pertenecían a asociaciones profesionales relacionadas con cuidados de apoyo o medicina integrativa y, por tanto, ya tenían algún interés en el campo. Las tasas de respuesta fueron modestas.
Aun con esas limitaciones, el estudio es presentado como el primero que cuantifica estas barreras a escala internacional. Los resultados se publicaron en la revista Supportive Care in Cancer.
La investigación no propone sustituir el tratamiento oncológico convencional. Las terapias analizadas se plantean como apoyo para atender dolor, cansancio, ansiedad y otros efectos relacionados con el cáncer y su tratamiento. La brecha encontrada se concentra en la capacidad de los profesionales para explicarlas, evaluarlas y conectar a sus pacientes con servicios adecuados.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.
Contenido relacionado
- Costos y formación limitan la oncología integrativa en el mundo
- Estados Unidos prohíbe el apoyo federal a investigaciones biológicas de alto riesgo
- OMS y UNICEF piden reforzar el apoyo mundial a la lactancia materna
- FDA autoriza el primer plasma liofilizado para uso en Estados Unidos
- Biomarcadores sanguíneos anticipan aparición de síntomas de ELA



































































