Los Ángeles (California).- El condado de Los Ángeles puso en marcha una preparación coordinada para afrontar las tormentas de invierno, con trabajos en su infraestructura de control de inundaciones y medidas dirigidas a reducir los riesgos para residentes, viviendas y otras propiedades.
Los preparativos incluyen inspecciones y mantenimiento de presas, canales, drenajes pluviales y estaciones de bombeo, además de la retirada de escombros y sedimentos de los embalses. Las autoridades también están reforzando la asistencia para personas sin hogar y adultos mayores, dos poblaciones que pueden enfrentar mayores riesgos durante episodios meteorológicos extremos.
A los residentes se les pide prepararse antes de la llegada de lluvias intensas, especialmente en zonas próximas a laderas, cañones y áreas afectadas recientemente por incendios, donde existe un mayor peligro de flujos de lodo y escombros.
La red de control de inundaciones se prepara con meses de anticipación
Los Ángeles mantiene un amplio sistema de protección contra inundaciones compuesto por presas, embalses, cuencas de escombros, cuencas de infiltración, canales, drenajes pluviales y estaciones de bombeo.
Estas instalaciones funcionan conjuntamente para reducir el riesgo de inundaciones y proteger a la población, las propiedades y la infraestructura considerada crítica.
Los equipos del Departamento de Obras Públicas del Condado de Los Ángeles comienzan los preparativos meses antes de la temporada de tormentas. Entre sus labores se encuentran la inspección de presas y canales, la eliminación de escombros y sedimentos acumulados en embalses y el mantenimiento de drenajes y estaciones de bombeo.
El objetivo es que las instalaciones de control de inundaciones estén operativas antes de que lleguen las tormentas invernales.
Personas sin hogar y adultos mayores enfrentan mayores riesgos
Las condiciones meteorológicas severas no afectan a todos por igual. Las personas que viven sin hogar pueden quedar especialmente expuestas a lluvias intensas, inundaciones, fuertes vientos, bajas temperaturas y otros fenómenos extremos.
Los equipos de servicios para personas sin hogar y vivienda están realizando labores de contacto para conectar a estas personas con refugios seguros y cálidos antes de las tormentas. Quienes conozcan a alguien que necesite asistencia pueden llamar al 2-1-1.
El condado también trabaja con el Departamento de Envejecimiento y Discapacidades para proporcionar recursos y apoyo a adultos mayores que puedan afrontar un riesgo elevado durante condiciones meteorológicas extremas.
Viviendas cerca de laderas y zonas quemadas requieren más precaución
Los residentes pueden reducir posibles daños tomando medidas antes de que comience una tormenta. Entre ellas están retirar hojas y escombros de canaletas, bajantes y drenajes pluviales cercanos, además de revisar el techo para detectar filtraciones.
El Departamento de Obras Públicas también dispone de un panel de control de sacos de arena (Sandbags Dashboard), una herramienta para localizar puntos cercanos de distribución de dichos sacos.
La preparación requiere especial atención para quienes viven cerca de laderas, cañones o áreas afectadas recientemente por incendios, debido al mayor riesgo de flujos de lodo y escombros durante lluvias intensas.
Antes de una tormenta, se recomienda colocar sacos de arena en puntos vulnerables de entrada, proteger las ventanas y dirigir los posibles flujos lejos de las estructuras, en lugar de intentar contenerlos mediante barreras.
Los residentes también pueden consultar los pronósticos de flujos de lodo y escombros del Departamento de Obras Públicas del Condado de Los Ángeles. Para recibir recomendaciones específicas relacionadas con una propiedad, pueden hablar con un ingeniero del departamento llamando al (800) 933-0930.
Nunca se debe intentar cruzar una zona inundada
Durante una tormenta, los residentes deben seguir las instrucciones de los servicios de emergencia y prestar atención a las notificaciones oficiales.
La conducción también requiere precauciones adicionales. Antes de circular bajo la lluvia, conviene comprobar el estado de neumáticos, frenos y limpiaparabrisas. En carreteras mojadas y resbaladizas, los conductores deben reducir la velocidad.
Una de las principales advertencias es evitar cruzar áreas inundadas y entrar en agua en movimiento. Apenas 6 pulgadas de agua pueden derribar y arrastrar a un adulto, mientras que entre 18 y 24 pulgadas pueden hacer lo mismo con la mayoría de los SUV grandes, camionetas y camiones.
También se recomienda mantenerse alejado de cuencas de escombros, canales, instalaciones de control de inundaciones y cauces de ríos.
Ante cables eléctricos caídos, las personas deben permanecer al menos a 100 pies de distancia y llamar al 911 para reportarlos.
Alertas y pronósticos permiten seguir la evolución de las tormentas
Los residentes, particularmente quienes viven cerca de áreas quemadas recientemente, pueden seguir el pronóstico de flujos de lodo y escombros del Departamento de Obras Públicas del Condado de Los Ángeles.
La página de respuesta a emergencias del condado proporciona información durante tormentas activas sobre evacuaciones, cierres de carreteras y otros avisos. El resumen de riesgos del Servicio Meteorológico Nacional (NWS) permite consultar las alertas, avisos y advertencias meteorológicas vigentes.
Las autoridades también recomiendan seguir las actualizaciones de Ready Los Angeles County en X y de los medios de comunicación locales.
Otra herramienta es Alert LA County, el sistema de notificaciones masivas de participación voluntaria del condado. Los residentes registrados pueden recibir alertas de emergencia mediante mensajes de texto, correo electrónico o llamadas telefónicas.
Además, ciudades, distritos especiales, empleadores, escuelas y universidades pueden operar sus propios sistemas de notificación, por lo que los residentes deben comprobar cuáles corresponden al lugar donde viven, trabajan o estudian.
Un plan familiar debe contemplar evacuaciones y rutas alternativas
La preparación no termina con la protección de la vivienda. Las familias deben elaborar un plan antes de que se produzcan condiciones meteorológicas adversas y adaptarlo a las necesidades particulares de cada integrante.
El plan debe establecer un lugar de reunión fuera del área de peligro y mantener accesibles los números telefónicos importantes. También conviene identificar varias rutas para salir de la vivienda en caso de que alguna quede bloqueada.
Los residentes deben reconocer la ubicación de arroyos, drenajes y otros puntos cercanos que puedan inundarse o volverse peligrosos durante las lluvias.
El condado recomienda mantener suministros de emergencia tanto en casa como en el automóvil para afrontar situaciones como apagones, órdenes de permanecer bajo resguardo o evacuaciones.
Finalmente, los residentes deben familiarizarse con la terminología utilizada en Los Ángeles para advertencias de evacuación, órdenes de evacuación y órdenes de refugiarse en el lugar, y estar preparados para activar su plan si las condiciones meteorológicas lo requieren.



































































