Ciudad de México (México).- Mucho antes de los observatorios modernos y los calendarios digitales, los antiguos habitantes del Valle de México ya observaban el cielo para organizar su vida cotidiana. Ahora, un nuevo estudio arqueoastronómico plantea que Cuicuilco, una de las zonas arqueológicas más antiguas del sur de la Ciudad de México, pudo haber sido diseñada en relación con el movimiento del sol durante el equinoccio de primavera.

La investigación fue desarrollada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) a través del Departamento de Difusión Cultural de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH). Propone que la orientación urbana de Cuicuilco guarda relación con la alineación solar sobre el cerro Papayo, un elemento natural del paisaje ubicado al este de la antigua ciudad.

La hipótesis no solo reabre el debate sobre el conocimiento astronómico de las civilizaciones prehispánicas, sino que también conecta el pasado con el presente: varios edificios actuales de la ENAH y zonas cercanas comparten una orientación similar.

¿Qué descubrió el estudio sobre Cuicuilco?

El arqueoastrónomo Aarón Uriel González Benítez, integrante de la Sociedad Astronómica de Iztapalapa y responsable de la investigación, explicó que la trayectoria aparente del sol sobre el horizonte coincidiría con fechas relevantes del calendario prehispánico Cempohuallapohualli.

Según la hipótesis, esta alineación estaría relacionada con el comienzo de las veintenas tozoztontli y teotleco, que tienen que ver con los días de los equinoccios de primavera y otoño: el 24 de marzo y el 20 de septiembre, respectivamente.

El especialista precisó que no todos los equinoccios se entienden de la misma manera. Aunque popularmente el fenómeno suele asociarse con el 20 o 21 de marzo, existen variantes como el «equinoccio medio» y el «equinoccio cultural».

«Cultural», explicó, se refiere a la forma en que un grupo humano interpreta y organiza el tiempo según la trayectoria aparente del sol y su propio sistema calendárico.

La antigua ciudad de Cuicuilco podría ocultar un patrón astronómico
Alineación en perspectiva del sol y la Torre de Investigación de la ENAH. Cortesía Aarón Uriel González Benítez

El cerro Papayo y la salida del sol

Uno de los elementos centrales del estudio es el cerro Papayo, ubicado al este de Cuicuilco A. De acuerdo con fuentes académicas citadas en la investigación, este punto geográfico coincide con la salida del sol cerca de los amaneceres equinocciales.

La orientación de estructuras prehispánicas como los edificios VI y VIII de Cuicuilco B fortalecería esa idea. Ambos monumentos presentan una disposición hacia el cerro y hacia el punto donde emerge el sol durante las fechas propuestas para el llamado «equinoccio cultural cuicuilca», que, según González Benítez, habría ocurrido entre el 23 y 24 de marzo.

El fenómeno fue observado directamente por el equipo de investigación el 23 de marzo de 2026, cuando documentaron la alineación solar.

La ENAH y la ciudad moderna también comparten esa orientación

Uno de los aspectos más llamativos del estudio es que la orientación astronómica no parecería limitarse únicamente a las antiguas estructuras prehispánicas.

El edificio principal de la ENAH, así como el Anexo, la Biblioteca Guillermo Bonfil Batalla y la Torre de Investigación, presentan una orientación cercana a los 89° y 90° acimutales. Es decir, hacia el este geográfico, el mismo rumbo por donde aparece el sol durante amaneceres equinocciales.

Además, investigadores identificaron coincidencias similares en otros espacios urbanos cercanos, como la colonia Isidro Fabela y su avenida principal.

Para González Benítez, resulta particularmente interesante que construcciones contemporáneas coincidan con orientaciones presentes en Cuicuilco A y B, dos de los ejemplos más antiguos de arquitectura astronómica de la región.

Aunque no hay pruebas de que el diseño de la ciudad moderna se haya hecho intencionalmente con este objetivo, el experto dijo que la coincidencia es «extraordinaria» y podría darle un nuevo significado simbólico e identitario a la ENAH.

La antigua ciudad de Cuicuilco podría ocultar un patrón astronómico
Los edificios principales de la ENAH están orientados hacia la salida del sol sobre el cerro Papayo, en los amaneceres equinocciales. Cortesía Aarón González

¿Por qué las antiguas ciudades se alineaban con el cielo?

La investigación retoma una idea clave en los estudios mesoamericanos: las ciudades prehispánicas no solo eran centros políticos o religiosos, sino representaciones del universo.

Según González Benítez, para muchos grupos humanos antiguos, los núcleos urbanos funcionaban como el centro del mundo. Desde ellos se organizaban los rumbos horizontales y verticales del cosmos.

En ese contexto, la relación entre arquitectura, paisaje y movimiento solar permitía señalar momentos calendáricos importantes para cada cultura.

El modelo «arquitectura-paisaje-sol», mencionado en el estudio, ayuda a entender cómo montañas, templos y trayectorias solares podían integrarse en una misma visión del mundo.

El valor educativo y cultural del hallazgo

Más allá del interés arqueológico, el estudio también tiene implicaciones educativas y culturales.

José Manuel Castillo Hernández, jefe del Departamento de Difusión Cultural de la ENAH, señaló que esta sincronía simbólica mantiene viva la memoria astronómica local y abre nuevas posibilidades pedagógicas para estudiantes y visitantes.

Según explicó, el hallazgo puede enriquecer la relación entre la comunidad universitaria y la zona arqueológica, al tiempo que acerca el conocimiento astronómico prehispánico a nuevas generaciones.

¿Por qué este tema sigue despertando interés?

La relación entre las civilizaciones antiguas y los fenómenos astronómicos continúa captando atención porque revela el nivel de observación y organización que alcanzaron culturas prehispánicas mucho antes de la tecnología moderna.

Para muchas personas, especialmente dentro de la comunidad hispana en Estados Unidos, investigaciones como esta también representan una forma de reconectar con el patrimonio cultural mexicano y comprender cómo el conocimiento ancestral sigue presente en espacios actuales.

Además, el interés por los equinoccios y las antiguas alineaciones solares suele crecer cada año, especialmente entre quienes visitan zonas arqueológicas o buscan entender las tradiciones ligadas al calendario mesoamericano.

La antigua ciudad de Cuicuilco podría ocultar un patrón astronómico
Alineaciones Equinocciales de la ENAH. Cortesía Aarón González

¿Qué sigue en la investigación?

Por ahora, el estudio sugiere una idea arqueoastronómica que se basa en observaciones, posiciones de edificios y estudios sobre el paisaje de Cuicuilco.

Aunque aún se desconoce si la planificación urbana moderna respondió intencionalmente a estos patrones, los investigadores consideran que las coincidencias observadas podrían abrir nuevas líneas de análisis sobre la continuidad simbólica entre el pasado prehispánico y la ciudad contemporánea.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.

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