Venecia (Italia).- La Bienal de Venecia 2026 ya tiene una identidad clara, pero también una carga emocional difícil de ignorar. La edición número 61 de la exposición internacional de arte abrió oficialmente el 9 de mayo y se extenderá hasta el 22 de noviembre de 2026 con In Minor Keys, el proyecto curatorial concebido por Koyo Kouoh antes de su fallecimiento en mayo de 2025.

La muestra no solo seguirá adelante pese a la pérdida de una de las voces más influyentes del arte contemporáneo internacional. También se convertirá en un homenaje vivo a su manera de entender el arte: como espacio de encuentro, memoria, espiritualidad y transformación colectiva.

La Biennale di Venezia confirmó que mantendrá íntegramente la visión de Kouoh, quien había sido nombrada directora artística del departamento de Artes Visuales en noviembre de 2024 y alcanzó a dejar definido el marco conceptual, la selección de artistas, el diseño expositivo y la identidad gráfica del evento.

¿Qué es «In Minor Keys» y por qué está generando tanta atención?

El título elegido por Kouoh, «In Minor Keys», funciona como una declaración artística y emocional. La exposición reunirá a 110 participantes —entre artistas individuales, colectivos y organizaciones— provenientes de distintas regiones del mundo.

La propuesta no estará organizada por secciones tradicionales. En cambio, avanzará mediante «motivos» curatoriales que exploran conexiones humanas, espirituales y políticas entre distintas prácticas artísticas.

Entre esos ejes aparecen conceptos como:

  • «Shrines» o santuarios artísticos
  • Procesiones inspiradas en carnavales afroatlánticos
  • Espacios de descanso y contemplación
  • Escuelas y proyectos colectivos de aprendizaje
  • Instalaciones multisensoriales
  • Performance y poesía como memoria viva

La exposición ocupará el Giardini, el Arsenale y otros puntos de Venecia, con una narrativa pensada para que el visitante no solo observe obras, sino que participe emocionalmente en la experiencia.

La huella de Koyo Kouoh quedó marcada en cada detalle

Tras la muerte de Kouoh, La Biennale decidió completar el proyecto con el respaldo de su familia y del equipo curatorial que trabajó junto a ella hasta sus últimos meses.

Ese grupo —integrado por Gabe Beckhurst Feijoo, Marie Hélène Pereira, Rasha Salti, Siddhartha Mitter y Rory Tsapayi— explicó que gran parte de la estructura conceptual nació durante una reunión realizada en Dakar en abril de 2025, en RAW Material Company, el centro cultural fundado por la propia Kouoh.

Según el equipo, aquella semana definió el espíritu de la exposición mediante conversaciones sobre «encantamiento», «siembra», «prácticas generativas» y formas colectivas de construir significado.

La Biennale describió el resultado como una muestra profundamente humana, centrada en la relación entre las personas, el cuerpo, la memoria y la espiritualidad.

Gabriel García Márquez aparece entre las referencias literarias

Uno de los detalles que más ha llamado la atención es la inclusión de «Cien años de soledad», de Gabriel García Márquez, entre las referencias literarias clave de la exposición.

La novela del escritor colombiano fue mencionada junto a «Beloved», de Toni Morrison, como una fuente de inspiración para explorar «umbrales entre mundos y temporalidades» mediante elementos de realismo mágico.

La conexión no es menor para la comunidad latina e hispana. La presencia de García Márquez dentro de una de las exposiciones de arte contemporáneo más importantes del mundo refuerza el impacto cultural de la literatura latinoamericana en escenarios globales.

El Salvador debutará con pabellón propio

Otro anuncio relevante para América Latina es la primera participación de El Salvador con un pabellón nacional propio en la Bienal de Venecia.

La edición 2026 contará con 100 participaciones nacionales y siete países debutarán oficialmente:

  • El Salvador
  • Guinea
  • Guinea Ecuatorial
  • Nauru
  • Qatar
  • Sierra Leona
  • Somalia
  • Vietnam

La inclusión salvadoreña representa un paso importante para la visibilidad artística centroamericana en uno de los espacios culturales más influyentes del mundo.

¿Cómo será la experiencia de la exposición?

La arquitectura y escenografía de «In Minor Keys» fueron desarrolladas por Wolff Architects, estudio de Ciudad del Cabo elegido personalmente por Kouoh.

Uno de los elementos visuales centrales serán enormes cortinas índigo instaladas en el Giardini y el Arsenale, diseñadas para funcionar como «umbrales» entre distintas experiencias sensoriales.

La propuesta también incluirá:

  • Instalaciones inmersivas
  • Jardines y espacios de descanso
  • Recorridos performáticos
  • Poesía en vivo
  • Proyectos sobre memoria colonial y medioambiente

Entre las actividades más simbólicas estará una procesión de poetas inspirada en la «Poetry Caravan», el viaje realizado por Kouoh y nueve poetas africanos entre Dakar y Tombuctú en 1999.

Impacto práctico: por qué esta Bienal importa más allá del arte

Aunque la Bienal de Venecia suele percibirse como un evento exclusivo del mundo artístico, su impacto va mucho más allá de las galerías.

La exposición funciona como una plataforma internacional para artistas, gestores culturales, diseñadores, arquitectos, escritores y estudiantes. Para muchos creadores latinos e hispanos en Estados Unidos, estos espacios representan oportunidades de visibilidad global, colaboración y acceso a redes culturales internacionales.

Además, la edición 2026 pone sobre la mesa temas que afectan directamente a millones de personas:

  • Memoria histórica
  • Migración
  • Colonialismo
  • Identidad cultural
  • Medioambiente
  • Espiritualidad y comunidad

La Biennale también confirmó que continuará sus esfuerzos de sostenibilidad ambiental, incluyendo reducción de emisiones, reutilización de estructuras y promoción de transporte de bajo impacto.

¿Qué sigue para la Bienal de Arte de Venecia 2026?

A diferencia de otras ediciones, este año no se entregarán Leones de Oro a la trayectoria. La organización explicó que Kouoh no tuvo tiempo suficiente para definir esos reconocimientos antes de su muerte.

Sin embargo, todo apunta a que «In Minor Keys» terminará convirtiéndose en uno de los momentos más recordados en la historia reciente de la Bienal: no solo por las obras que exhibirá, sino por la poderosa presencia de una curadora cuya visión continuará guiando la exposición incluso después de su ausencia.

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