Cleveland (Ohio).- En lo que respecta al sueño, todos conocemos la importancia de tener un buen colchón; pero, ¿qué hay de una buena almohada?
Según el Dr. Brian Chen, especialista en el sueño de la Clínica Cleveland, esta es igual de importante.
«Si su almohada no brinda un buen soporte a su cuerpo —y, en particular, a su cabeza—, esto puede provocar tensión muscular. Puede hacer que las fibras musculares del cuello y los hombros se estiren o queden en una posición forzada. Esto incluso puede causar dolores de cabeza por la mañana e ir en contra de su objetivo de lograr un buen descanso», afirmó el Dr. Chen.
El Dr. Chen señaló que, si bien cada marca de almohadas es diferente, la mayoría suele requerir
ser reemplazada al cabo de uno o dos años.
Esto se debe a que el material tiende a deteriorarse con el tiempo, por lo que ya no ofrece el mismo soporte que solía brindar.
Sugirió que, si no está seguro de si su almohada ya está vieja, preste atención a su textura: tal vez se sienta abultada o presente una hendidura en el lugar donde apoya la cabeza.
También puede probar a realizar la «prueba del doblado».
Si dobla la almohada por la mitad y esta recupera su forma original, es una señal positiva.
Sin embargo, si se queda doblada o se aplana, es probable que haya llegado el momento de adquirir una nueva.
«Si está teniendo dificultades, si la almohada está desgastada, entonces definitivamente es hora de invertir en su propio bienestar y conseguir una buena almohada. Y tenga presente, al momento de ir a comprar una, que lo más caro no siempre es lo mejor; lo importante es encontrar la que mejor se adapte a su cuerpo. ¿Qué es lo que usted necesita? ¿Qué es lo que realmente le ayudará a dormir bien?», comentó.
El Dr. Chen añadió que, si a pesar de haber adquirido una almohada nueva sigue experimentando molestias u otras dificultades, lo más aconsejable es consultar a su médico.
Podría existir otro problema subyacente que requiera ser tratado.






































































