San Luis Obispo (California).- Los incendios que arrasaron comunidades enteras en el sur de California en enero de 2025 dejaron una pregunta urgente: ¿los árboles urbanos ayudaron a propagar el fuego o el verdadero problema estaba en cómo están construidos los vecindarios?
Un nuevo estudio revisado por pares de investigadores de Cal Poly llega a una conclusión que podría cambiar el debate sobre prevención de incendios en zonas urbanas: las viviendas demasiado juntas fueron el factor más fuerte asociado con la destrucción de casas, por encima de la presencia de árboles.
La investigación analizó más de 15,000 estructuras y casi 53,000 copas de árboles dentro de las zonas afectadas por los incendios Eaton y Palisades, dos de los desastres más destructivos en la historia reciente de California. Los resultados aparecen en la revista científica Urban Forestry & Urban Greening.
«Durante incendios urbanos extremos, las casas se convierten en la principal fuente de combustible», explicó Reed Kenny, profesor de ciencias biológicas en Cal Poly y autor principal del estudio. «Una vez que el fuego entra en un vecindario, la propagación de estructura a estructura importa mucho más que la presencia de árboles».
¿Qué descubrió el estudio sobre los incendios Eaton y Palisades?
Los investigadores combinaron inspecciones de daños de CAL FIRE, mapas LiDAR, imágenes satelitales, datos de huellas de edificios y modelos de viento para entender qué factores influyeron más en la pérdida de viviendas.
La conclusión fue consistente en ambos incendios: las áreas con más densidad de construcciones registraron una mayor probabilidad de destrucción.
Según el análisis, cada estructura adicional cercana aumentaba significativamente el riesgo de que una vivienda terminara destruida por el fuego.
En contraste, el impacto de la cobertura arbórea fue «pequeño e inconsistente». En algunos casos, incluso estuvo asociado con menores pérdidas.
Los incendios Eaton y Palisades comenzaron el 7 de enero de 2025 en el condado de Los Ángeles. Las llamas afectaron zonas como Pacific Palisades, Altadena y áreas forestales entre Santa Mónica y Malibú.
En conjunto, los incendios dejaron 30 personas muertas, destruyeron más de 16,000 viviendas y negocios y provocaron pérdidas estimadas entre 76 mil millones y 131 mil millones de dólares.

¿Los árboles realmente aumentan el riesgo de incendios?
El estudio pone en duda una idea que ha ganado fuerza en California: que eliminar árboles cerca de las casas es una de las medidas más efectivas para reducir daños durante incendios extremos.
Los investigadores simularon incluso la eliminación completa de árboles dentro de un radio de dos metros alrededor de las viviendas. El resultado fue una reducción mínima en las pérdidas proyectadas.
Esto cobra relevancia porque California avanza con reglas de «Zona Cero», normas que podrían exigir una zona libre de vegetación en los primeros cinco pies alrededor de una estructura para reducir el riesgo de brasas.
Sin embargo, los autores del estudio advierten que eliminar grandes cantidades de árboles urbanos podría traer nuevas consecuencias ambientales y de salud pública sin generar beneficios proporcionales frente a incendios de este tipo.
¿Por qué esto importa para las comunidades en general?
Muchas familias viven en zonas urbanas densamente pobladas del sur de California, donde las viviendas están construidas muy cerca unas de otras. Eso significa que los hallazgos podrían tener implicaciones directas para millones de residentes.
Además del impacto humano, los incendios extremos afectan la estabilidad financiera, los seguros de vivienda, el acceso a vivienda asequible y la salud pública.
El estudio también destaca que los árboles urbanos ofrecen beneficios significativos para comunidades vulnerables:
- Reducen el calor extremo
- Mejoran la calidad del aire
- Ayudan con la captación de agua de lluvia
- Ofrecen sombra en vecindarios con altas temperaturas
- Contribuyen a la salud física y mental
La posible eliminación masiva de árboles podría empeorar problemas ya existentes en comunidades urbanas que enfrentan olas de calor y contaminación.

¿Qué medidas podrían funcionar mejor contra incendios?
En lugar de enfocarse principalmente en retirar árboles, los investigadores sugieren reforzar las viviendas y mejorar la planificación urbana.
Entre las medidas que podrían ofrecer más protección destacan:
- Materiales resistentes al fuego: El estudio recomienda priorizar materiales de construcción diseñados para soportar altas temperaturas y brasas.
- Ventilaciones y techos resistentes a brasas: Las brasas transportadas por el viento son una de las principales causas de propagación durante incendios urbanos.
- Mayor espacio entre estructuras: Cuando sea posible, aumentar la distancia entre viviendas podría ayudar a reducir la propagación de fuego de casa en casa.
- Planificación comunitaria: Los investigadores destacan la importancia de estrategias a nivel vecinal y no únicamente individual.
- Mantenimiento preventivo: Podar árboles y retirar hojas secas o material inflamable sigue siendo una recomendación fundamental.
Un cambio en el debate sobre incendios urbanos
El estudio plantea una pregunta que podría redefinir futuras políticas contra incendios en California: ¿el problema principal son los árboles o las características vulnerables de las construcciones?
Los autores concluyen que las políticas futuras deberían enfocarse más en reforzar viviendas y mejorar el diseño urbano, sin perder de vista los beneficios ambientales y sociales que aportan los árboles.
A medida que los incendios forestales avanzan cada vez más hacia suburbios y ciudades, los investigadores sostienen que entender cómo se propaga el fuego en entornos urbanos será clave para reducir futuras tragedias.
El resumen oficial del estudio puede consultarse en Urban Forestry & Urban Greening.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.





































































