Ginebra (Suiza).- La Organización Mundial de la Salud (OMS) colocó al cáncer en el centro de una advertencia global: sin una acción urgente, los nuevos casos anuales podrían acercarse a 35 millones para 2050. La cifra forma parte del Informe sobre la Situación Mundial del Cáncer 2026, desarrollado junto con la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer, y plantea un desafío que va más allá de los hospitales: prevenir, diagnosticar y tratar la enfermedad de manera equitativa.
El cáncer provoca más de 26,000 muertes cada día y se mantiene como la segunda causa de muerte en el mundo, después de las enfermedades cardiovasculares. La OMS estima que actualmente se registran 20.6 millones de nuevos casos y cerca de 10 millones de muertes anuales. El crecimiento proyectado no solo refleja el peso de la enfermedad, sino también las desigualdades que separan a los países y a las familias frente a un diagnóstico que puede cambiar por completo la vida cotidiana.
La OMS proyecta casi 35 millones de casos anuales para 2050
El informe advierte que el aumento de casos no es inevitable, pero sí exige decisiones públicas sostenidas. La OMS vincula la tendencia con la necesidad de un cambio hacia una atención centrada en las personas, capaz de responder a las necesidades de salud y a las experiencias reales de pacientes, familias y comunidades.
La carga regional muestra diferencias marcadas. En 2024, Asia concentró más de la mitad de los casos y las muertes por cáncer, con 50.7% y 56.5%, respectivamente, en parte por el tamaño de su población. Europa aportó 21% de los casos y 20% de las muertes, aunque representa cerca de 9% de la población mundial. En varios países de África y zonas de Asia, la incidencia puede ser menor, pero la mortalidad resulta desproporcionadamente alta.
El cáncer de pulmón sigue siendo la principal causa de muerte por cáncer. En hombres, los cánceres de pulmón, próstata y colorrectal figuran entre los más comunes. En mujeres, los de mama, pulmón y colorrectal concentran una parte importante de la carga.
La supervivencia al cáncer depende del ingreso y del lugar de nacimiento
La desigualdad aparece como uno de los mensajes más contundentes del informe. La OMS indica que el 87% de las mujeres con cáncer de mama sobreviven cinco años después del diagnóstico en países de altos ingresos, mientras que en los países de bajos ingresos la supervivencia es de alrededor del 42%. Menos de uno de cada tres países incluye actualmente la atención del cáncer dentro de sus paquetes de cobertura universal de salud.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, afirmó que la supervivencia no debería depender del lugar de nacimiento ni de los ingresos. La frase resume el centro de la alerta: los avances científicos existen, pero no llegan por igual a quienes los necesitan.
«El cáncer es una enfermedad profundamente personal que nos afecta a casi todos. Sin embargo, la supervivencia de una persona frente al cáncer nunca debería depender de dónde nació o de cuáles sean sus ingresos», afirmó Ghebreyesus. «Las desigualdades documentadas en este informe no son inevitables; son consecuencia de decisiones y pueden revertirse mediante una acción más firme y unificada».
El acceso a medicamentos esenciales también muestra una brecha amplia. La disponibilidad de los 20 medicamentos prioritarios contra el cáncer varía de 9% a 54% en países de ingresos bajos y medianos, frente a 68% a 94% en países de altos ingresos. Esa distancia convierte el código postal, el ingreso y el sistema de salud en factores que pueden definir el desenlace de una enfermedad.
Prevención, vacunas y cobertura universal aparecen como tareas urgentes
Casi cuatro de cada diez casos de cáncer están relacionados con factores de riesgo prevenibles. La OMS menciona infecciones como el virus del papiloma humano, hepatitis B y C, y Helicobacter pylori, además del alcohol, el tabaco, el alto índice de masa corporal y la actividad física insuficiente.
El informe reconoce avances significativos. El consumo de tabaco ha bajado 27% desde 2010, una reducción asociada con menores casos y muertes por cáncer de pulmón en algunas regiones. También disminuyen algunos cánceres relacionados con infecciones gracias a la expansión de la vacunación, mejoras en agua, saneamiento e higiene y medidas de prevención y control de infecciones.
La prevención, sin embargo, sigue avanzando con lentitud. Elisabete Weiderpass, directora de la IARC, advirtió que el perfil del cáncer está cambiando, impulsado por obesidad, inactividad física, dietas no saludables y contaminación del aire. Para la OMS, la prevención debe mantenerse como una prioridad política, no como un complemento marginal de la atención médica.
Pacientes y cuidadores cargan con costos financieros y emocionales
El informe también incorpora la experiencia de quienes viven con la enfermedad. En la primera encuesta de la OMS a personas afectadas por cáncer, al menos 45% reportó dificultades financieras, más de la mitad informó desafíos de salud mental y casi todos los cuidadores dijeron experimentar cargas como servicios no remunerados y aislamiento social.
Esa dimensión convierte al cáncer en una crisis familiar y económica. Los costos no terminan en el tratamiento: también afectan empleo, cuidado, transporte, ingresos, estabilidad emocional y redes de apoyo. Para familias con menos recursos, el diagnóstico puede profundizar vulnerabilidades que ya existían antes de la enfermedad.
Clarissa Schilstra, sobreviviente de cáncer infantil y líder de la encuesta de la OMS, pidió que las personas afectadas participen de forma significativa en las decisiones de política pública. Su llamado coloca la experiencia vivida como parte de la solución, no solo como testimonio.
«El cáncer no es solo un diagnóstico médico; afecta profunda e indefinidamente todos los aspectos de la vida de una persona y también la de su familia», afirmó Schilstra.
«Instamos a los responsables de formular políticas a colaborar de manera significativa con las personas afectadas por el cáncer. Al expresar nuestras vivencias, podemos contribuir a definir soluciones más equitativas y eficaces para proteger y promover la vida y el bienestar de las generaciones futuras».
Tres cambios para poner a las personas en el centro de la atención oncológica
La OMS propone siete recomendaciones y tres cambios estratégicos. El primero busca mejores capacidades: integrar el control del cáncer en la cobertura universal de salud e invertir en capital humano.
El segundo apunta a mejores protecciones: ubicar a las personas con experiencia vivida en el centro de los sistemas oncológicos y fortalecer la protección social. El tercero exige mejor valor: alinear investigación e innovación con necesidades de salud pública y garantizar acceso equitativo a avances valiosos en la atención.
El informe describe un momento decisivo. Los países cuentan con más planes nacionales de control del cáncer que en 2010, cuando los tenía 50%; ahora los tiene 82%. También aumentan los ensayos clínicos registrados, con un crecimiento anual de 7.3% entre 2005 y 2021. Pero la OMS advierte que los avances no se traducen con suficiente rapidez en acciones que salven vidas.
La elección, para la agencia, es clara: mantener sistemas fragmentados que dejan a millones sin servicios, o construir una respuesta centrada en prevención, equidad, tratamiento accesible y apoyo a quienes enfrentan la enfermedad. La carga de cáncer que recibirán las próximas generaciones dependerá de esas decisiones.
































































