Irvine (California).- El acceso al seguro médico mejoró entre 2012 y 2024 para los niños de familias de bajos ingresos en Estados Unidos, pero la ciudadanía siguió marcando una diferencia considerable. Al final del periodo, el 31% de los menores no ciudadanos carecía de cobertura, frente al 6.1% de los ciudadanos, encontró un estudio de investigadores de la Universidad de California, Irvine (UC Irvine).
La investigación, publicada en Pediatrics, se concentró en niños cuyas familias cumplían los requisitos de ingresos de Medicaid en sus respectivos estados. Estar por debajo de ese umbral, sin embargo, no significa necesariamente cumplir todas las condiciones para recibir el seguro: en la mayoría de los estados también interviene la situación migratoria, explicó Brandy Lipton, autora de correspondencia y profesora asociada de salud, sociedad y comportamiento.
La diferencia se mantuvo por encima de 20 puntos porcentuales durante todo el periodo analizado. Aunque ambos grupos registraron avances, los investigadores encontraron que las políticas estatales que extendían la cobertura sin considerar el estatus migratorio se asociaban con una reducción de la falta de seguro entre los niños no ciudadanos.
Una brecha que persistió durante doce años
En 2012, el 37.9% de los niños no ciudadanos incluidos en el análisis no tenía seguro médico. Para 2024, la proporción había bajado al 31%. Entre los ciudadanos, la falta de cobertura pasó del 8.2% al 6.1% en esos mismos años.
Los resultados describen a una población definida por sus ingresos familiares, no a todos los menores del país. Los investigadores utilizaron datos de la Encuesta sobre la Comunidad Estadounidense de la Oficina del Censo correspondientes a 2012–2024.
La muestra, representativa a escala nacional, comprendió a niños de 1 a 17 años cuyos ingresos del hogar estaban por debajo del umbral de elegibilidad por ingresos de Medicaid de su estado.
El equipo examinó las tendencias según ciudadanía y las asociaciones entre las políticas estatales y la cobertura.
La distinción entre ingresos y elegibilidad completa atraviesa los hallazgos. Lipton destacó que el análisis se enfocó en menores que, por los recursos económicos de sus familias, podrían cumplir el requisito de ingresos, pero cuyas posibilidades de cobertura también dependen de otras condiciones.
Las expansiones sin requisito migratorio se asociaron con mayor cobertura
Durante los años estudiados, 41 estados y el Distrito de Columbia implementaron la expansión de Medicaid prevista por la Ley del Cuidado de Salud a Bajo Precio, conocida como ACA. Ocho de esos estados también ampliaron la cobertura infantil sin considerar la situación migratoria, incluidos los menores indocumentados.
Entre los niños no ciudadanos, estas últimas expansiones se asociaron con una reducción de 8.2 puntos porcentuales en la proporción sin seguro. Al terminar el periodo, las diferencias por ciudadanía eran considerablemente menores en los estados que habían implementado una expansión que en aquellos que no lo habían hecho.
El estudio encontró un patrón distinto para la expansión de Medicaid de la ACA: esta redujo la falta de seguro entre los niños ciudadanos, pero no tuvo impacto entre los no ciudadanos. Los investigadores plantean que una posible explicación es que los padres de estos últimos tenían menos probabilidades de reunir los requisitos.
Los avances tampoco eliminaron la distancia entre ambos grupos. Mst. Sadia Sultana, primera autora y estudiante doctoral de la Escuela Joe C. Wen de Población y Salud Pública, señaló que todavía hace falta comprender por qué siguen sin seguro algunos niños que probablemente podrían recibir Medicaid.
Las trayectorias comenzaron a separarse después de 2016
La cobertura aumentó en ambos grupos después de 2014. A partir de 2016, sus trayectorias comenzaron a divergir: entre los ciudadanos permaneció relativamente estable, mientras que entre los no ciudadanos descendió.
La mayor caída de un año a otro para estos últimos ocurrió entre 2018 y 2019. El equipo observó que ese momento coincide con investigaciones previas que sugieren que los cambios en la regla federal de carga pública pudieron desalentar la participación de algunas familias inmigrantes en programas públicos.
Esa coincidencia temporal no demuestra una relación causal. El estudio no establece que el cambio en la regla haya provocado la disminución de la cobertura.
También se identificaron otras características asociadas con el seguro entre los menores no ciudadanos. La probabilidad de carecer de cobertura era menor cuando sus padres tenían mayor dominio del inglés o un nivel socioeconómico más alto. Vivir en un área metropolitana o identificarse como asiático no hispano también se relacionaba con una menor falta de seguro.
La investigación pide seguir el acceso a la atención infantil
Para Lipton, la cobertura durante la infancia puede tener consecuencias que se prolongan hasta la adultez. La investigadora vinculó la continuidad del acceso con la salud actual de los niños y con su bienestar posterior en salud, educación y economía.
El equipo propone mantener el seguimiento de la cobertura y del acceso a los servicios mientras cambian las políticas de Medicaid y las reglas que afectan a los niños de familias inmigrantes.
Sus resultados muestran mejoras a lo largo del periodo, pero también una diferencia persistente entre menores que comparten una condición económica y tienen distintas posibilidades de obtener seguro.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press
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