Yerevan (Armenia).- La restauración de ecosistemas avanza en 149 países, donde 252 millones de hectáreas se encuentran bajo procesos de recuperación ambiental que han generado más de un millón de empleos verdes, de acuerdo con un nuevo informe de Naciones Unidas que documenta el mayor esfuerzo mundial de restauración registrado hasta ahora.

Sin embargo, el estudio advierte que los avances siguen siendo insuficientes para alcanzar los compromisos internacionales de 2030, especialmente en ecosistemas de agua dulce, marinos y costeros. Para acelerar los trabajos, la inversión anual deberá aumentar de 64.000 millones a 296.000 millones de dólares.

El informe, titulado Nature’s comeback – scaling ecosystem restoration for people and planet (El regreso de la naturaleza: ampliar la restauración de ecosistemas para las personas y el planeta), estima que esa expansión podría generar hasta 32 millones de nuevos empleos en todo el mundo para finales de la década.

Asia concentra la mayor superficie de ecosistemas en restauración

La evaluación, elaborada por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Secretaría del Convenio sobre la Diversidad Biológica, presenta el primer balance mundial integral de los compromisos de restauración.

Los países han asumido compromisos para recuperar aproximadamente 1.000 millones de hectáreas, mientras que el Marco Mundial de Biodiversidad de Kunming-Montreal establece que al menos el 30 % de los ecosistemas degradados deben encontrarse bajo restauración efectiva para 2030.

Asia concentra la mayor superficie documentada, con 192,2 millones de hectáreas, seguida por África, con 36,3 millones.

La distribución regional es la siguiente:

RegiónHectáreas en restauración
 Asia  192,2 millones
África 36,3 millones 
Europa 9,1 millones  
América del Norte y Central5,8 millones
América del Sur 5,4 millones  
Oceanía3,2 millones  

Los investigadores aclaran que estas diferencias no representan una clasificación del desempeño ambiental de las regiones. También reflejan la extensión territorial, la magnitud de las actividades y las capacidades disponibles para supervisar y comunicar los resultados.

China registra la mayor superficie terrestre en restauración, con 127,4 millones de hectáreas. Mongolia y Kazajistán también presentan extensiones considerables dedicadas a estos procesos.

La recuperación de ríos, humedales y océanos sigue rezagada

Aunque la restauración terrestre se aproxima a la mitad de la meta mundial prevista para 2030, la recuperación de los ecosistemas acuáticos presenta resultados considerablemente menores.

El informe identifica apenas 11 millones de hectáreas de ecosistemas de agua dulce bajo restauración en 62 países.

En los ecosistemas marinos y costeros, la superficie documentada alcanza 5,7 millones de hectáreas distribuidas en 46 países.

Estas cifras preocupan porque los ambientes acuáticos se encuentran entre los ecosistemas que experimentan las tasas más aceleradas de degradación.

No obstante, existen señales de progreso. Desde 2022, la proporción de países participantes que informan sobre programas de restauración o rehabilitación de humedales aumentó del 8 % al 54 %.

Naciones Unidas advierte que las limitaciones en los sistemas de seguimiento podrían provocar que las cifras disponibles subestimen la verdadera extensión de los trabajos de recuperación acuática.

Restaurar la naturaleza requerirá 296.000 millones de dólares anuales

Uno de los principales obstáculos para ampliar los programas de restauración es el financiamiento.

La inversión anual destinada a estas actividades deberá multiplicarse por más de cuatro antes de 2030, pasando de los actuales 64.000 millones a 296.000 millones de dólares.

Entre las mayores necesidades de inversión anual identificadas destacan:

  • Agroforestería: 87.000 millones de dólares para sistemas que integran árboles con actividades agrícolas.
  • Reforestación restaurativa: 52.000 millones de dólares para recuperar áreas forestales degradadas.
  • Restauración de turberas: 44.000 millones de dólares para rehabilitar ecosistemas de suelos ricos en materia orgánica.
  • Recuperación de pastos marinos: 28.000 millones de dólares para restaurar vegetación submarina.

Además de contribuir a la recuperación ambiental, la ampliación de estas inversiones podría impulsar el empleo y las actividades económicas vinculadas con la gestión sostenible de los recursos naturales.

El informe estima que podrían crearse hasta 32 millones de nuevos puestos de trabajo en el mundo para 2030, aunque esta proyección depende de la expansión de los esfuerzos de restauración.

La recuperación ambiental también protege especies amenazadas

Los beneficios potenciales de la restauración van más allá de recuperar superficies degradadas.

Investigaciones citadas por Naciones Unidas indican que restaurar apenas el 15 % de las áreas prioritarias del planeta podría capturar y almacenar una cantidad de carbono equivalente al 30 % de las emisiones de dióxido de carbono acumuladas desde la Revolución Industrial.

Estas intervenciones también podrían contribuir a evitar el 60 % de las extinciones de especies.

Entre los resultados documentados por iniciativas internacionales de restauración figuran avances en la recuperación de gorilas de montaña en África oriental, jaguares en Brasil, leopardos de las nieves en Kirguistán y delfines del río Ganges en India.

La recuperación de los ecosistemas también contribuye a la seguridad alimentaria, la disponibilidad de agua, la resiliencia frente al cambio climático y el bienestar de las comunidades.

Cinco iniciativas de restauración reciben reconocimiento internacional

El informe fue presentado durante la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Biodiversidad (COP17), donde cinco iniciativas recibieron el reconocimiento de World Restoration Flagships, otorgado a proyectos destacados de recuperación ambiental.

Las iniciativas reconocidas se encuentran en China, Colombia, Etiopía, Italia y Estados Unidos.

Entre ellas figuran proyectos de restauración costera, recuperación de espacios naturales urbanos, rehabilitación de paisajes degradados y recuperación forestal.

El movimiento internacional también ha ampliado su alcance más allá de los programas gubernamentales.

Desde el inicio del Decenio de las Naciones Unidas sobre la Restauración de los Ecosistemas, en 2021, su red de colaboración ha crecido hasta superar las 300 organizaciones, con participación de ciudades, escuelas, empresas y comunidades.

Inger Andersen, directora ejecutiva del PNUMA, destacó la magnitud de los esfuerzos, aunque reconoció que todavía no alcanzan la velocidad necesaria.

La funcionaria sostuvo que, para cumplir los objetivos de 2030, será necesario transformar las iniciativas individuales en acciones de mayor escala capaces de proteger los ecosistemas existentes y recuperar los degradados.

Por su parte, el director general de la FAO, Qu Dongyu, señaló que uno de los desafíos consiste en integrar la restauración en la gestión sostenible de la tierra, el agua y los recursos naturales, junto con la transformación de los sistemas agroalimentarios.

La ONU pide medidas para garantizar resultados duraderos

La evaluación también plantea que restaurar ecosistemas no consiste únicamente en iniciar proyectos, sino en mantenerlos durante el tiempo suficiente para recuperar su integridad ecológica y biodiversidad.

Astrid Schomaker, secretaria ejecutiva del Convenio sobre la Diversidad Biológica, advirtió que los gobiernos deben abordar las causas de la degradación ambiental y fortalecer los mecanismos de seguimiento.

El documento destaca además la necesidad de garantizar la participación de las comunidades y respetar los derechos, conocimientos y liderazgo de los pueblos indígenas y otros titulares de derechos.

Estas condiciones resultan fundamentales para que los beneficios ambientales y económicos se mantengan a largo plazo.

De cara a 2030, Naciones Unidas propone avanzar hacia modelos económicos de restauración capaces de sostener simultáneamente la recuperación de la naturaleza, los medios de vida y la generación de valor a largo plazo.

Los resultados de la evaluación se basan en información respaldada por gobiernos y datos presentados por iniciativas de restauración mediante el Marco para el Monitoreo de la Restauración de Ecosistemas de la FAO.

El informe completo, Nature’s comeback – scaling ecosystem restoration for people and planet, está disponible para consulta pública.

Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press

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