Ciudad de México (México).— Cuatro monumentos medievales de Kosovo marcados por siglos de conflictos, incendios y tensiones políticas pueden recorrerse mediante recreaciones virtuales en el Museo Nacional de las Culturas del Mundo.
La exposición Patrimonio medieval serbio en peligro reúne los monasterios Dečani, Patriarcal de Peć y Gračanica, junto con la iglesia de la Virgen de Ljeviš. Las construcciones tienen más de 700 años, pertenecen a la Lista del Patrimonio Mundial y desde hace dos décadas forman parte de la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro.
La muestra permanecerá hasta octubre de 2026 en la Galería de Monolitos del museo.
Cuatro monumentos entre la fragilidad y la resistencia
La iglesia de la Virgen de Ljeviš continúa rodeada de alambre de púas y bajo protección de fuerzas internacionales dos décadas después de disturbios interétnicos que provocaron ataques contra comunidades y monumentos.
La exposición utiliza ese caso para mostrar dos condiciones del patrimonio edificado: su fragilidad frente a agentes naturales y humanos y su capacidad de resistir incluso los conflictos armados.
Claudia Curiel de Icaza, secretaria de Cultura de México, afirmó que el diálogo cultural es indispensable para proteger una herencia compartida. «Cuando se ataca un monumento, también se vulneran la memoria, la identidad y el derecho de los pueblos a transmitir su historia», señaló.
Arte balcánico entre Oriente y Occidente
Los cuatro recintos representan la cultura eclesiástica bizantina-romana. Sus pinturas y formas arquitectónicas reflejan un estilo desarrollado en los Balcanes entre los siglos XIII y XVII.
El Monasterio de Dečani fue construido a mediados del siglo XIV para el rey Stefan Dečanski y funcionó como su mausoleo. La iglesia de la Anunciación del Monasterio Gračanica, edificada hacia 1315 durante el reinado de Stefan Uroš II Milutin, es una obra de arquitectura bizantina tardía.
El Monasterio Patriarcal de Peć reúne cuatro iglesias con cúpula y series de pinturas murales. También ha servido como sede y sepulcro de dirigentes de la Iglesia ortodoxa serbia.
Nuestra Señora de Ljeviš muestra la aparición del estilo renacentista paleólogo, que combinó tradiciones bizantinas ortodoxas orientales y románicas occidentales. Sus frescos se atribuyen a Miguel Astrapas, de Tesalónica, o a su padre, Eutiquio.
Frescos que sobrevivieron ocultos bajo la cal
Durante una invasión de tropas de la monarquía de los Habsburgo de Austria en el siglo XVII, algunos lugares sagrados fueron incendiados y sus frescos cubiertos con cal en un intento de borrar el arte y la cultura serbios.
Ese revestimiento terminó protegiendo las imágenes. Dos siglos después, tras la recuperación de la independencia de Serbia, los conservacionistas retiraron las capas y encontraron figuras religiosas, algunas con azul bizantino elaborado con lapislázuli llevado desde Afganistán.
La muestra presenta ese episodio como una expresión de resiliencia: una acción destinada a ocultar las obras se convirtió en su escudo involuntario.
Recreaciones virtuales en el Centro Histórico
Los visitantes observarán representaciones del Monasterio de Dečani y la iglesia de la Anunciación de Gračanica. Dispositivos electrónicos portátiles permiten explorar el conjunto patriarcal de Peć y sus pinturas.
El proyecto se organizó por los 80 años de relaciones diplomáticas entre México y Serbia, con participación del Ministerio de Cultura serbio y su embajada.
La UNESCO identifica entre las amenazas la dificultad de supervisar la propiedad debido a la inestabilidad política y la situación posterior a los disturbios de marzo de 2004.
Las recreaciones acercan al público a monumentos que no pueden viajar físicamente y exponen las condiciones que los mantienen en la lista de patrimonio amenazado.
Este artículo fue elaborado con la ayuda de herramientas de inteligencia artificial y revisado por un editor de Hispanos Press.


































































